España conserva algunos pueblos medievales mejor preservados de Europa. Desde calles adoquinadas, murallas intactas y castillos en lo alto de colinas hasta plazas porticadas que transportan a siglos pasados.
Para 2026, una de las rutas más atractivas para viajeros es la que recorre la comarca del Baix Empordà, en la Costa Brava catalana, donde varios pueblos medievales mantienen viva su historia.
4 pueblos medievales para visitar en España

Pals
Desde la carretera ya se distingue su silueta sobre una loma rodeada de campos agrícolas. El casco antiguo de Pals conserva murallas, torres de vigilancia y calles estrechas que ascienden hasta la iglesia gótica de Sant Pere y la Torre de Les Hores, de origen románico.
Caminar por el barrio de La Vila es la mejor forma de disfrutarlo. Se puede recorrer el Carrer Major, cruzar su arco con balcón —uno de los rincones más fotografiados— y llegar al mirador del Pedró, desde donde se contemplan los campos del Empordà y, en días despejados, el Mediterráneo.
Para aprovechar la visita conviene dedicar tiempo a sus restaurantes de cocina catalana, probar el arroz de Pals —producto estrella de la zona— y explorar las pequeñas tiendas artesanales instaladas en antiguas masías restauradas.
Peratallada
A pocos kilómetros tierra adentro aparece Peratallada, asentado sobre roca y declarado Conjunto Histórico-Artístico. Sus murallas se integran en las viviendas y su castillo del siglo XI domina el paisaje.
El trazado medieval se mantiene casi intacto. Las calles sinuosas conducen a plazas porticadas y casas de piedra que parecen detenidas en el tiempo. Aquí lo ideal es recorrer el centro sin prisa, visitar la iglesia románica de Sant Esteve y cenar en alguno de sus restaurantes iluminados con luz cálida al caer la noche.
Monells
Monells creció alrededor de un castillo del siglo XII y su corazón es la plaza porticada de Les Voltes. Este espacio fue antiguo mercado medieval y hoy es uno de los rincones más fotografiados del Empordà.
Pasear por sus callejuelas estrechas, sentarse en una terraza bajo los arcos de piedra y recorrer los senderos rurales que rodean el pueblo permiten vivir una experiencia pausada, ideal para quienes buscan desconexión y fotografía histórica.
Begur
Encaramado a 200 metros sobre el mar, Begur combina herencia medieval con arquitectura del siglo XIX. Su castillo ofrece una de las vistas más impresionantes de la Costa Brava.
El centro histórico alberga casas de “indianos”, construidas por vecinos que regresaron de Cuba con fortuna. Cada septiembre se celebra una feria dedicada a ese pasado.
Además del patrimonio, el litoral es uno de sus mayores atractivos. El camino de ronda permite recorrer calas como Sa Riera, Aiguablava o Sa Tuna, ideales para nadar, practicar snorkel o simplemente contemplar el paisaje mediterráneo.
¿Qué hacer en los pueblos medievales para disfrutar al máximo?
Más allá de las fotografías, la experiencia en los pueblos medievales se vive caminando sin itinerario preestablecido. Subir a las torres, recorrer murallas, visitar iglesias románicas y detenerse en plazas porticadas permite entender la historia feudal de la región.
También es recomendable probar la gastronomía local, participar en mercados tradicionales si coinciden con la visita y llevar a cabo actividades al aire libre como senderismo o rutas en bicicleta por el entorno rural.
En verano, las playas cercanas a los pueblos medievales de Pals y Begur permiten días de descanso frente al mar, mientras que en primavera y otoño el clima es más templado y hay menos visitantes.
¿Cómo ahorrar para viajar desde Latinoamérica?
Viajar desde América Latina hasta España implica planificar con anticipación. Reservar vuelos con tres a seis meses de antelación suele ofrecer mejores tarifas, especialmente hacia aeropuertos como Barcelona.
Viajar en temporada media, que cubre entre los meses de abril, mayo, septiembre u octubre, reduce el costo de hospedaje y evita la saturación del verano europeo. También es conveniente alojarse en ciudades cercanas con buena conexión de transporte y realizar excursiones de un día a los pueblos medievales.
Otra opción para conseguir el presupuesto para viajar es establecer un fondo de ahorro específico para el viaje, destinando mensualmente un porcentaje fijo del ingreso. Comparar aerolíneas, utilizar programas de millas y buscar hospedajes rurales o apartamentos turísticos puede disminuir significativamente el presupuesto total.
Planear con tiempo las vacaciones permite visitar estos pueblos medievales de España sin preocupaciones.