El mercado de los autos eléctricos atraviesa un momento de reajuste y no todas las marcas están dispuestas a apostar fuerte en el corto plazo. Renault es una de ellas. Para 2026, la automotriz francesa decidió poner en pausa nuevos lanzamientos eléctricos en México y centrar su estrategia en modelos a gasolina e híbridos, una jugada que busca consolidar ventas, reducir riesgos y adaptarse al contexto de los mexicanos.
Renault apuesta por lo seguro en 2026
La marca prepara el lanzamiento de dos nuevos vehículos para este año: un SUV y un auto citadino, ambos con tecnologías ya conocidas por el mercado, uno a gasolina y otro híbrid. La decisión responde a los resultados positivos obtenidos en 2025, cuando Renault incrementó sus ventas 11.3% anual, colocándose entre las marcas con mayor crecimiento en volumen en el país.
Jesús Gallo, CEO de Renault México, explicó que el enfoque híbrido ofrece hoy un mayor potencial de crecimiento, sobre todo por costos, facilidad de uso y menor ansiedad relacionada con la infraestructura de carga.
“Hay un potencial más grande en la parte híbrida (…) por eliminar los miedos de dónde cargar el auto”, señaló el directivo en un encuentro con medios.

¿Por qué frenar los autos eléctricos si funcionan en Europa?
Aunque Renault cuenta en Europa con una gama eléctrica robusta, con modelos como la Scenic E-Tech, que alcanza hasta 625 km de autonomía, la marca reconoce que el contexto mexicano es distinto.
El directivo subrayó que traer modelos de autos eléctricos requiere una planeación profunda que incluya: volúmenes suficientes de venta, infraestructura de postventa, capacitación técnica, y rentabilidad para distribuidores.
Apostar simultáneamente por los autos eléctricos de nicho y modelos de alto volumen, en un mercado cambiante, podría generar problemas operativos y financieros.
En los últimos años, Renault ha renovado cerca del 70% de su portafolio en México, con modelos como Kardian, Koleos y Arkana, además de versiones eléctricas como Kwid E-Tech, Megane y Kangoo.
Sin embargo, el crecimiento reciente ha venido de modelos con ticket promedio más alto. Mientras que en 2024 el 65% de las ventas correspondieron al Kwid, hoy los SUV e híbridos generan mayor rentabilidad para la red de distribuidores.
Por ello, la estrategia 2026 también contempla una renovación de concesionarios, tanto en imagen como en un “Master Plan” enfocado en elevar la rentabilidad y el valor promedio por unidad vendida.
Impacto de aranceles en los autos eléctricos
Uno de los factores que ha generado incertidumbre en la industria es el aumento de aranceles, hasta del 50%, a vehículos importados desde países sin tratados de libre comercio con México.
Renault, que no produce autos en el país, importa desde Brasil, Colombia, Argentina, Corea del Sur, Francia y China. Aun así, cuenta con un blindaje clave: su alianza con Nissan, que le permite acceder a cupos de importación libres de aranceles.
Esto ayudará a mantener precios estables en el corto plazo, aunque la marca no precisó hasta cuándo estará vigente este beneficio.
¿Cuál es el costo real de los autos eléctricos?
Más allá de los lanzamientos, el debate sobre los autos eléctricos también pasa por su costo de uso diario. En México, estos vehículos requieren menos mantenimiento mecánico que los de combustión, ya que prescinden de piezas como embrague, aceite de motor o sistema de escape.
Los servicios suelen concentrarse en llantas, filtros de cabina, plumillas, diagnósticos de software y la revisión del sistema de refrigeración de la batería. Según la Electro Movilidad Asociación, los servicios son más de revisión que de reemplazo.
En cuanto al gasto diario, recorrer 100 kilómetros en los autos eléctricos cuesta entre 25 y 40 pesos, combinando carga en casa y estaciones públicas, una diferencia notable frente al gasto en gasolina.
Para dimensionar el mantenimiento a largo plazo, aplicamos un comparativo con los programas de servicio del BYD Dolphin Mini, como modelo de entrada, y el BYD ATTO 8, como opción de gama alta.
En el caso del BYD Dolphin Mini, el esquema contempla 10 servicios programados a lo largo de más de 180,000 kilómetros. Al sumar todos los mantenimientos, el gasto total asciende a 25,700 pesos, con un promedio de 2,570 pesos por visita. Este monto incluye revisiones básicas y servicios que incorporan cambios de líquidos y aceite de transmisión.
Para el BYD ATTO 8, el programa considera también 10 servicios hasta los 150,000 kilómetros. El costo total alcanza 65,234 pesos, lo que equivale a un promedio de 6,523 pesos por servicio. La diferencia se explica por la mayor complejidad del vehículo y por servicios más amplios en ciertos intervalos.
La decisión de Renault no implica el abandono del auto eléctrico, sino una pausa estratégica. El mercado mexicano aún enfrenta retos de infraestructura, costos iniciales y adopción masiva, lo que ha llevado a las marcas a replantear tiempos y prioridades.
Mientras tanto, los híbridos se consolidan como el punto medio entre eficiencia, confianza y transición tecnológica, al menos en el corto plazo.