El Estrés en la Vida Moderna: Más que una Simple Reacción
El estrés es una respuesta natural del organismo ante desafíos o cambios, pero cuando se vuelve crónico, puede convertirse en un enemigo silencioso para la salud. En el Día Mundial de la Conciencia sobre el Estrés, expertos destacan la importancia de reconocer sus efectos y aprender a manejarlo antes de que cause daños físicos y emocionales.
¿Qué es Realmente el Estrés?
Según la doctora Laura Maffei, endocrinóloga especializada en estrés, este fenómeno es una respuesta fisiológica, conductual y psicológica que nos ayuda a adaptarnos a las demandas diarias. «Su función adaptativa es esencial, pero cuando se sostiene en el tiempo sin canales adecuados, se vuelve tóxico», explica.
La pandemia de COVID-19 marcó un punto de inflexión en cómo experimentamos el estrés. «Transformó nuestra forma de trabajar, relacionarnos y hasta nuestra percepción del futuro», señala Maffei. Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revelan que los trastornos de ansiedad y depresión aumentaron un 25% a nivel global después del 2020.
Las Cuatro Variables que Desencadenan el Estrés
La neurocientífica Sonia Lupien desarrolló el modelo C.I.N.E. para explicar por qué ciertas situaciones generan más estrés que otras:
- Falta de Control (C): Cuando sentimos que no dominamos una situación.
- Imprevisibilidad (I): Ante eventos inesperados o cambiantes.
- Novedad (N): Situaciones desconocidas o fuera de nuestra rutina.
- Amenaza al Ego (E): Cuando nuestra autoestima o competencia se ven cuestionadas.
«No todos reaccionamos igual», aclara Maffei. «Algunos son más sensibles a la imprevisibilidad, mientras que otros sufren cuando pierden el control».
El Rol del Cortisol: ¿La Hormona del Estrés?
El cortisol es clave en la respuesta al estrés, pero su medición no siempre refleja el nivel real de tensión emocional. «Varía según el sueño, la alimentación e incluso el ciclo menstrual», detalla Maffei. Por eso, los expertos recomiendan una evaluación clínica integral en lugar de confiar únicamente en pruebas bioquímicas.
Tipos de Estrés y sus Efectos en la Salud
El Instituto Nacional de Salud de EE.UU. (NIH) distingue entre:
- Estrés agudo: Respuesta breve a un evento específico, como un examen o una discusión.
- Estrés crónico: Persiste por semanas o meses, afectando la salud física y mental.
- Ansiedad: Reacción prolongada, incluso sin una amenaza inmediata.
«El estrés crónico aumenta el riesgo de depresión, obesidad, hipertensión y problemas inmunológicos», advierte Maffei.
Cómo el Estrés se Manifiesta en Cada Etapa de la Vida
- Infancia: Irritabilidad, trastornos del sueño o regresiones conductuales.
- Adolescencia: Ansiedad, cambios de humor y comportamientos de riesgo.
- Adultez joven: Presión laboral, inestabilidad afectiva y búsqueda de validación.
- Adultez media: Sobrecarga por múltiples roles (trabajo, familia, economía).
- Vejez: Estrés por pérdida de vínculos, enfermedades o aislamiento.
Estrategias para Gestionar el Estrés
El doctor Eduardo Stonski del Hospital Italiano recomienda:
- Identificar los factores estresantes y evaluar si son modificables.
- Practicar técnicas de relajación, como respiración consciente o mindfulness.
- Mantener rutinas saludables: ejercicio, sueño adecuado y alimentación balanceada.
«Nombrar y legitimar el estrés es el primer paso», insiste Maffei. «No es una falla personal, sino una señal de que necesitamos cambiar algo».
Cuándo Buscar Ayuda Profesional
Si el estrés interfiere con la vida diaria o persiste por semanas, es crucial consultar a un psicólogo o especialista en salud mental. «Gestionar el estrés no es un lujo, es una necesidad para mantenernos como individuos y como sociedad», concluye Maffei.
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