Un grupo reducido de personas mayores de 80 años está llamando la atención de la comunidad científica luego que un estudio demostró que su memoria es tan eficiente como la de alguien décadas más joven. A estos adultos se les conoce como “súper agers” y ahora un nuevo estudio sugiere que su secreto podría estar en la capacidad de generar nuevas neuronas en el cerebro incluso en la vejez.
La investigación, publicada en la revista Nature y realizada por científicos de la University of Illinois at Chicago y la Northwestern University, encontró que estos octogenarios presentan una neurogénesis significativamente más activa en el hipocampo, región clave para la memoria y el aprendizaje.
¿Qué descubrieron los científicos sobre los súper agers?
El hallazgo central es que los súper agers tienen aproximadamente el doble de neuronas nuevas en el hipocampo que otros adultos mayores y hasta 2.5 veces más que personas con enfermedad de Alzheimer. Incluso en comparación con adultos jóvenes, la producción de nuevas neuronas resultó mayor en este grupo excepcional.
El estudio fue destacado por el médico e investigador Eric Topol, fundador del Scripps Research Translational Institute, quien subrayó la relevancia de los datos para comprender la resiliencia cognitiva en la vejez.
Los investigadores analizaron cerebros post mortem de cuatro grupos: súper agers, adultos mayores sin deterioro cognitivo, personas con deterioro leve y pacientes con Alzheimer. En total, examinaron 355,997 núcleos celulares mediante técnicas avanzadas de secuenciación unicelular multiómica, que permiten estudiar ARN y cromatina accesible al mismo tiempo.

¿Qué es la neurogénesis y por qué es clave en la memoria?
La neurogénesis es el proceso mediante el cual se forman nuevas neuronas. Durante décadas se creyó que el cerebro humano dejaba de producir neuronas después de la infancia, pero esta idea ha sido cuestionada por investigaciones recientes.
En este trabajo se identificaron tres tipos celulares fundamentales para la neurogénesis: células madre neuronales, neuroblastos y neuronas inmaduras. La diferencia en los súper agers no solo radica en la cantidad de células jóvenes, sino en su capacidad para madurar correctamente e integrarse en los circuitos cerebrales.
La investigadora Tamar Gefen, de la Universidad Northwestern, explicó en declaraciones recogidas por The New York Times que este hallazgo constituye una prueba biológica de que los cerebros de los súper agers son más plásticos y resilientes frente al paso del tiempo.
Una “firma genética” de resiliencia
Además del mayor número de neuronas nuevas, el estudio detectó patrones genéticos y epigenéticos particulares en las neuronas inmaduras de los súper ancianos. Según los autores, existe una especie de “programación genética” que permite mantener activa la neurogénesis incluso en edades avanzadas.
Este patrón también involucra adaptaciones en astrocitos y otras células del hipocampo, lo que refuerza la idea de que el superenvejecimiento no depende de un solo factor, sino de una combinación de características biológicas, moleculares y posiblemente conductuales.
Durante más de 25 años, investigaciones previas de la Universidad Northwestern habían observado que los súper agers presentan un adelgazamiento cortical más lento y mayor interacción social. Ahora, el componente molecular aporta una pieza clave al rompecabezas.
¿Qué ocurre en el Alzheimer?
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la diferencia observada en cerebros con Alzheimer. Aunque estos pacientes presentaban una cantidad considerable de células madre neuronales, tenían menos neuroblastos y neuronas inmaduras.
El neurocientífico Hongjun Song, de la Universidad de Pensilvania, interpretó que en el Alzheimer la neurogénesis se interrumpe: las células madre no logran avanzar hacia etapas posteriores de desarrollo. Esto podría explicar la pérdida progresiva de memoria característica de la enfermedad.
Implicaciones para el futuro del tratamiento
Para Orly Lazarov, líder del equipo de la Universidad de Illinois en Chicago, activar la producción y maduración de nuevas neuronas podría convertirse en una estrategia clave para preservar la memoria y frenar enfermedades neurodegenerativas.
Sin embargo, la comunidad científica mantiene cautela. Investigadores como Shawn Sorrells, de la Universidad de Pittsburgh, han señalado la necesidad de validar estos resultados con métodos adicionales, ya que la neurogénesis en adultos humanos ha sido un tema de debate durante décadas.
Aun así, el estudio aporta una “firma molecular multiómica del hipocampo” asociada con la resiliencia cognitiva en la vejez, lo que abre nuevas líneas de investigación en neurociencia y medicina del envejecimiento.
Por ahora, los súper agers representan una ventana única para entender cómo proteger la memoria y preservar la agudeza mental en el paso del tiempo.