Microplásticos: 5 alimentos que consumes a diario y te llenan de plástico

Microplásticos: 5 alimentos que consumes a diario y te llenan de plástico
Microplásticos: 5 alimentos que consumes a diario y te llenan de plástico

Sin que te des cuenta, podrías estar ingiriendo el equivalente a una tarjeta de crédito en plástico cada semana. Investigaciones científicas confirman que los microplásticos han invadido nuestra cadena alimenticia. Aquí te decimos en qué alimentos se encuentran las mayores concentraciones.

La contaminación por plástico ha alcanzado un nivel tan alarmante que sus fragmentos más pequeños, los microplásticos, ya no solo se encuentran en los océanos y suelos, sino también en el aire que respiramos, el agua que bebemos y, de manera preocupante, en la comida que llega a nuestra mesa.

   Estas partículas invisibles, de menos de 5 milímetros de diámetro, se han detectado en órganos humanos como los pulmones, los intestinos e incluso el tejido cerebral. Un estudio de la Universidad de Newcastle, encargado por WWF, estimó que una persona promedio podría estar ingiriendo unos 5 gramos de plástico a la semana, el peso equivalente a una tarjeta de crédito.

   Aunque la ciencia aún investiga todos los efectos a largo plazo sobre la salud, la evidencia preliminar sugiere que pueden causar inflamación, estrés oxidativo y daño celular. Identificar las principales fuentes de exposición en nuestra dieta es crucial para tomar medidas informadas.

   Los 5 alimentos con mayor concentración de microplásticos

   Basado en múltiples estudios científicos, Greenpeace y otras organizaciones han identificado alimentos de consumo diario que presentan niveles significativos de contaminación por microplásticos.

   1. Agua embotellada

   Irónicamente, muchas personas compran agua embotellada por considerarla más «pura» o «segura» que el agua del grifo. Sin embargo, la investigación muestra lo contrario en términos de plásticos.

   * La evidencia: Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences encontró que tres marcas de agua embotellada contenían un promedio de casi un cuarto de millón de microplásticos y nanoplásticos por litro. Otros análisis han confirmado que el agua embotellada contiene niveles significativamente más altos de estas partículas en comparación con el agua del grifo, debido a la liberación de fragmentos del propio envase y la tapa.

   2. Pescados y mariscos

   Los océanos son el mayor vertedero de plástico del mundo, y la vida marina es la primera en sufrirlo. Los animales confunden las partículas de plástico con comida, introduciéndolas en la cadena alimentaria.

   * La evidencia: Se han encontrado microplásticos en una gran variedad de especies marinas de consumo humano. Un estudio del CSIC en España detectó partículas en especies como el salmonete, la merluza, el boquerón y la sardina. Se cree que el pescado azul, que nada más cerca de la superficie, es el más afectado. Los mariscos, como los mejillones y las ostras, que se alimentan por filtración, también acumulan grandes cantidades.

   3. Sal

   La sal, un ingrediente básico en cualquier cocina, se ha revelado como un portador inesperado de plásticos. La contaminación ocurre durante el proceso de evaporación del agua de mar o por la fragmentación de los envases plásticos.

   * La evidencia: Un estudio de 2023, citado por Greenpeace, encontró que la sal rosa del Himalaya contiene más microplásticos que la sal de mesa común y otros tipos de sal marina. La presencia de estas partículas se ha confirmado en sales de diversas partes del mundo.

   «Los microplásticos están por todas partes, pero hay formas sencillas para esquivarlos. La comida, el agua y el aire están cargados de trozos invisibles de plástico que (…) terminan dentro del cuerpo humano.» – El País.

   4. Arroz

   Un alimento fundamental en la dieta de miles de millones de personas, incluido México, también está contaminado. Los microplásticos llegan al arroz desde el agua de riego contaminada y el polvo plástico que se asienta en los cultivos.

   * La evidencia: Una investigación de la Universidad de Queensland (Australia) determinó que por cada 100 gramos de arroz crudo, una persona puede ingerir entre 3 y 4 miligramos de plástico. La cifra se dispara en el caso del arroz instantáneo, llegando a 13 miligramos por la misma porción, debido al mayor procesamiento y empaquetado.

   5. Bolsitas de té

   Lo que parece ser una simple bolsita de papel a menudo es una trampa de plástico. La mayoría de los saquitos de té están fabricados con plásticos como el polipropileno para sellarlos y mantener su forma en agua caliente.

   * La evidencia: Científicos en Canadá reportaron que una sola infusión con una de estas bolsitas puede liberar miles de millones de partículas de microplástico y nanoplástico directamente en la taza.

   ¿Cómo reducir la exposición a los microplásticos?

   Aunque es imposible eliminar por completo la exposición, se pueden tomar medidas prácticas para reducirla significativamente:

   * Prefiere el agua del grifo: Si la calidad del agua en tu localidad lo permite, opta por agua del grifo y, si es necesario, utiliza un sistema de filtración de calidad. Usa botellas reutilizables de vidrio o acero inoxidable.

   * Almacena en vidrio o cerámica: Evita guardar y calentar alimentos en recipientes de plástico. El calor puede acelerar la liberación de partículas. Usa recipientes de vidrio, acero inoxidable o cerámica.

   * Compra a granel y productos frescos: Reduce la compra de alimentos excesivamente empaquetados en plástico. Opta por frutas, verduras y granos a granel, y almacénalos en tus propios contenedores reutilizables.

   * Usa té a granel: Vuelve al método tradicional de preparar té con hojas sueltas y un infusor de metal o cerámica.

   Estas acciones no solo protegen tu salud, sino que también envían un mensaje a la industria para que reduzca su dependencia de los plásticos de un solo uso.

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