Jugo de sandía: hidrata, protege el corazón y mejora la circulación

Jugo de sandía: hidrata, protege el corazón y mejora la circulación
Jugo de sandía: hidrata, protege el corazón y mejora la circulación

Cuando pensamos en sandía, la primera imagen que viene a la mente es su sabor dulce y refrescante en un día caluroso. Sin embargo, esta fruta es mucho más que un alivio para el calor: su jugo es un aliado potente para la salud cardiovascular y la hidratación diaria.

Estudios recientes y especialistas en nutrición destacan que el jugo de sandía, gracias a compuestos como L-citrulina, licopeno y betacaroteno, contribuye a mejorar la circulación sanguínea, controlar la presión arterial y apoyar dietas equilibradas.

Hidratación integral y electrolitos naturales

El jugo de sandía contiene más del 90% de agua, lo que lo convierte en una de las mejores opciones para reponer líquidos tras la actividad física o exposiciones prolongadas al calor. Según Alexandra Rosenstock, nutricionista de Weill Cornell Medicine, “una taza de sandía cortada aporta 139 mililitros de agua”.

Además, esta bebida aporta magnesio y potasio, electrolitos esenciales que regulan la función muscular y nerviosa, equilibran los líquidos corporales y ayudan a mantener el organismo en funcionamiento óptimo, según Julia Zumpano de la Clínica Cleveland.

Antioxidantes que protegen el corazón

El licopeno y el betacaroteno presentes en la sandía protegen las células y contribuyen a mantener las arterias saludables. La vitamina A, vitamina C, luteína y folato, que también se encuentran en el jugo, favorecen la visión, el sistema inmunológico y la prevención de enfermedades crónicas.

Estos nutrientes, combinados con la L-citrulina, estimulan la producción de óxido nítrico, un vasodilatador natural que mejora el flujo sanguíneo y ayuda a mantener la presión arterial en niveles saludables.

Control de la presión arterial y circulación

Un ensayo clínico publicado en Proceedings of the Nutrition Society evaluó a 18 adultos que consumieron 500 mL de jugo de sandía, equivalentes a 1 g de L-citrulina. Dos horas después, se registró una disminución promedio de 5,3 mm Hg en la presión arterial sistólica, un indicador del impacto directo de esta fruta en la salud cardiovascular.

La combinación de antioxidantes, vitaminas y compuestos naturales convierte al jugo de sandía en un aliado para la prevención de hipertensión y enfermedades del corazón, además de favorecer la circulación sanguínea y mantener las arterias flexibles.

Más allá de la pulpa: aprovechar toda la fruta

No solo la pulpa es útil: la cáscara y las semillas pueden incorporarse a la dieta mediante salteados, encurtidos o preparaciones culinarias diversas, maximizando los beneficios nutricionales y reduciendo el desperdicio.

El jugo de sandía es bajo en calorías, saciante y ayuda a reducir la ingesta de bebidas ultraprocesadas, facilitando un estilo de vida saludable y equilibrado.

Un hábito saludable y delicioso

Incorporar el jugo de sandía a la rutina diaria es una manera sencilla de cuidar la salud cardiovascular, hidratar el cuerpo y aprovechar los antioxidantes naturales que protegen el corazón. Es una bebida accesible, refrescante y nutritiva que puede mejorar la calidad de vida de manera deliciosa.

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