Imagina que de repente empiezas a notar que leer el menú, el celular o las letras pequeñas se vuelve una tarea difícil. Esta experiencia es familiar para más de 1.800 millones de personas en el mundo afectadas por la presbicia, un proceso natural del envejecimiento ocular que se manifiesta a partir de los 40 años.
El cristalino del ojo se endurece y el músculo ciliar pierde flexibilidad, impidiendo enfocar objetos cercanos y creando una visión borrosa. Hasta ahora, la solución más común ha sido usar gafas de lectura, molestia diaria para muchos.
Vizz: la revolución en gotas para presbicia
La noticia que ha emocionado al mundo de la oftalmología es la reciente aprobación de la FDA en Estados Unidos de Vizz, el primer colirio de administración diaria que mejora la visión cercana durante 10 horas. Fabricado por LENZ Therapeutics, este medicamento contiene aceclidina, un miótico que actúa contrayendo la pupila y aumentando la profundidad de foco sin afectar la visión lejana.
Marc Bloomenstein, investigador clínico, afirma que esta aprobación es un hito para millones de personas frustradas con la presbicia, y que Vizz puede convertirse rápidamente en el estándar para tratar esta condición sin recurrir a gafas o cirugía.
Cómo funciona Vizz: ciencia al servicio de la visión
El secreto de Vizz está en su mecanismo estenopeico: al contraer el músculo esfínter del iris, reduce la pupila a menos de 2 mm, lo que amplía el rango de enfoque cercano sin generar molestias típicas de otros tratamientos, como la desviación miópica.
Esta tecnología innovadora permite a los usuarios disfrutar de una visión nítida y clara por hasta 10 horas, ofreciendo una opción cómoda, rápida y efectiva para quienes dependen de lentes para leer o realizar actividades de cerca.
Un desafío global y una oportunidad de salud pública
A nivel mundial, la presbicia representa un problema de salud pública mayor. Se calcula que para 2030 más de 2.100 millones de personas la padecerán, pero muchas carecen de acceso a soluciones ópticas adecuadas.
Iniciativas como SPECS 2030 de la Organización Mundial de la Salud buscan aumentar la cobertura de corrección visual en comunidades vulnerables, donde la falta de oftalmólogos o recursos limita el acceso a lentes de lectura. Vizz podría convertirse en una alternativa accesible y práctica, especialmente para quienes no pueden usar gafas fácilmente.
La presbicia no será un límite gracias a Vizz
Con la llegada de Vizz al mercado estadounidense este mismo año, la expectativa crece en la comunidad médica y en millones de pacientes. Por fin, se vislumbra una solución que no solo mejora la calidad de vida, sino que también ofrece autonomía y comodidad sin necesidad de lentes adicionales.
La presbicia, que hasta ahora parecía una condena inevitable, encuentra en estas gotas oculares una esperanza real y tangible, que abre la puerta a tratamientos menos invasivos y más accesibles para el futuro.
