
En los últimos años, la discusión sobre si es mejor trabajar de pie o sentado ha cobrado gran relevancia en oficinas, escuelas y espacios de coworking. El auge de los escritorios ajustables ha puesto sobre la mesa una pregunta clave: ¿qué postura es realmente más saludable y productiva? La ciencia ya ha estudiado este tema, y sus hallazgos ofrecen una visión interesante para quienes buscan mejorar su bienestar en el trabajo.
Los riesgos de pasar demasiado tiempo sentado
El sedentarismo es uno de los principales problemas de salud pública en la actualidad. Pasar largas horas sentado frente a una computadora está asociado con:
- Mayor riesgo cardiovascular, al reducirse la circulación sanguínea.
- Problemas musculoesqueléticos, como dolor de espalda baja y rigidez en el cuello.
- Incremento de peso y obesidad, debido al bajo gasto calórico.
- Mayor riesgo de diabetes tipo 2, por la disminución de la sensibilidad a la insulina.
Según estudios publicados en la revista Annals of Internal Medicine, quienes permanecen más de ocho horas sentados al día tienen un riesgo de mortalidad prematura superior al de personas físicamente activas.
Los beneficios de trabajar de pie
Frente a los efectos negativos de estar sentado demasiado tiempo, surge la opción de trabajar de pie gracias a los escritorios elevados. Entre los principales beneficios destacan:
- Mejor postura y menos presión en la columna lumbar.
- Mayor gasto energético, lo que ayuda a controlar el peso.
- Reducción del riesgo de enfermedades metabólicas, al favorecer la actividad muscular ligera.
- Mayor nivel de alerta y concentración, según algunos estudios.
De hecho, una investigación de la Mayo Clinic señala que trabajar de pie una parte de la jornada puede ayudar a quemar entre 100 y 200 calorías adicionales, en comparación con estar sentado.
Los riesgos de estar demasiado tiempo de pie
Aunque trabajar de pie ofrece ventajas, abusar de esta postura también puede traer problemas. Mantenerse erguido muchas horas seguidas se relaciona con:
- Fatiga muscular en piernas y espalda.
- Varices y problemas circulatorios, debido a la presión en las extremidades inferiores.
- Dolor en rodillas y pies, especialmente si no se cuenta con calzado adecuado.
Esto significa que, al igual que ocurre con estar sentado, pasar toda la jornada de pie tampoco es lo ideal.
La clave está en alternar posturas
La mayoría de expertos en ergonomía coinciden en que lo mejor no es elegir entre una u otra postura, sino alternar entre estar sentado y de pie a lo largo del día.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (NIOSH) recomienda:
- Alternar cada 30 a 60 minutos entre estar sentado y de pie.
- Usar escritorios ajustables para facilitar el cambio de posición.
- Hacer pausas activas para caminar, estirarse y mover las articulaciones.
Este enfoque híbrido ayuda a reducir la fatiga, mejorar la circulación y mantener la concentración durante más tiempo.
Consejos prácticos para un trabajo más saludable
Si quieres implementar esta estrategia en tu jornada laboral, estos consejos pueden ayudarte:
- Invierte en un escritorio ajustable o utiliza soportes improvisados para trabajar de pie en ciertos momentos.
- Usa tapetes antifatiga para reducir el impacto en pies y rodillas.
- Mantén una postura correcta: espalda recta, hombros relajados y pantalla a la altura de los ojos.
- Haz microdescansos: levántate al menos 5 minutos por cada hora de trabajo continuo.
- Integra movimiento: aprovecha llamadas o videollamadas para caminar mientras hablas.
Con estos hábitos, tu cuerpo se mantendrá más activo y tu rendimiento laboral mejorará.
La ciencia es clara: ni trabajar sentado todo el día ni trabajar de pie permanentemente es saludable. Lo mejor es alternar posturas y mantener el movimiento durante la jornada laboral. Esta práctica reduce dolores musculares, mejora la circulación y ayuda a prevenir enfermedades asociadas al sedentarismo.
En definitiva, la salud laboral no depende solo de una postura, sino de encontrar un equilibrio entre movimiento, ergonomía y pausas activas. Adaptar tu entorno de trabajo a estas recomendaciones puede marcar la diferencia en tu bienestar a largo plazo.