¿El pan engorda? La ciencia zanja el debate de una vez

¿El pan engorda? La ciencia zanja el debate de una vez
¿El pan engorda? La ciencia zanja el debate de una vez

Desmentimos el mito más grande de la nutrición. La verdad sobre el pan blanco, integral y su impacto en tu peso

Has escuchado mil veces la frase: “si quieres adelgazar, deja el pan”. Se ha convertido en el enemigo público número uno de las dietas. Pero, ¿qué hay de cierto en ello? Prepárate, porque la ciencia tiene una respuesta clara que podría cambiar tu relación con la comida para siempre.

El origen del mito: ¿Por qué le tememos a los carbohidratos?

El miedo al pan es un síntoma de un fenómeno mayor: la «carbofobia». Con el auge de las dietas bajas en carbohidratos, como la keto, muchos alimentos fueron demonizados, y el pan, especialmente el blanco, se llevó la peor parte. Esta simplificación de la nutrición en «alimentos buenos» y «alimentos malos» ha llevado a muchas personas a tomar decisiones dietéticas equivocadas, eliminando grupos de alimentos enteros y generando culpa innecesaria.

El problema de este enfoque es que ignora el principio más fundamental de la nutrición: ningún alimento por sí solo engorda. El aumento de peso es el resultado de un balance calórico positivo sostenido en el tiempo, es decir, consumir más calorías de las que se gastan. La verdadera pregunta no es si el pan engorda, sino qué tipo de pan elegimos y, sobre todo, con qué lo acompañamos.

La evidencia científica habla: ¿Qué dicen los estudios?

Afortunadamente, no tenemos que guiarnos por opiniones, sino por datos. Diversos estudios han analizado el consumo de pan y su relación con el peso corporal, y las conclusiones son reveladoras.

El pan integral es el aliado:Un estudio clave del proyecto SUN (Seguimiento Universidad de Navarra), publicado en la revista BMC Public Health, encontró que la reducción del consumo de pan blanco se asociaba con menores ganancias de peso y grasa abdominal. Sin embargo, esta asociación no se encontró con el pan integral. Esto sugiere que la calidad del carbohidrato es fundamental.

No interfiere en la pérdida de peso: Un estudio realizado en 2011 por la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital de La Paz (Madrid) fue aún más lejos. Concluyó que la inclusión de pan en una dieta de adelgazamiento no solo no interfiere negativamente en la pérdida de peso, sino que facilita el seguimiento de la dieta, probablemente por su efecto saciante y su rol cultural.

   El contexto es el rey: Los expertos insisten en que el problema no es la rebanada de pan, sino las «malas compañías»: mantequilla, embutidos, quesos grasos y salsas ultraprocesadas. No es lo mismo una tostada con aceite de oliva y aguacate que un bocadillo de chorizo.  

 «Un estudio del Hospital de La Paz concluyó que incluir pan en dietas de adelgazamiento no solo no interfiere en la pérdida de peso, sino que facilita su seguimiento”.

Pan blanco vs pan integral: La verdadera batalla

La diferencia entre el pan blanco y el integral no es una cuestión de opinión, es una cuestión de biología. Aquí te lo desglosamos de forma sencilla.

La recomendación del experto: Cómo incluir el pan de forma inteligente

Eliminar el pan no es necesario y puede ser contraproducente. La clave es consumirlo de forma estratégica y consciente.

Elige siempre integral:Busca etiquetas que digan «100% integral» o que listen «harina de grano entero» o «trigo integral» como primer ingrediente. No te dejes engañar por términos como «multigrano» o «hecho con granos integrales», que pueden contener mayormente harina refinada.

Controla la porción:Una ingesta recomendada por nutricionistas es de alrededor de 200 gramos al día, repartidos en las diferentes comidas, lo que equivale a unas 4-5 rebanadas, dependiendo del tipo.

Cuida los acompañamientos: Combina tu pan integral con fuentes de proteína magra (pavo, pollo, huevo), grasas saludables (aguacate, aceite de oliva) y vegetales. Esta combinación te mantendrá satisfecho por más tiempo.

En conclusión, el pan no es tu enemigo. La versión refinada y blanca, consumida en exceso, sí puede contribuir al aumento de peso. Pero el pan integral, rico en fibra y nutrientes, es un alimento valioso que puede formar parte de una dieta saludable y equilibrada, ayudándote incluso a alcanzar tus objetivos de bienestar.

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