
Un nuevo dispositivo médico está revolucionando el tratamiento del cáncer de vejiga de alto riesgo. Se trata del TAR-200, un implante en miniatura con forma de pretzel que libera lentamente el medicamento gemcitabina directamente en la vejiga. Según un estudio publicado en Journal of Clinical Oncology, el implante eliminó los tumores en el 82% de los pacientes tratados, marcando un avance histórico en la lucha contra esta enfermedad.
Un tratamiento más eficaz y menos invasivo
El cáncer de vejiga no músculo invasivo es la forma más común de esta enfermedad y suele presentar un alto riesgo de recurrencia. Hasta ahora, los pacientes que no respondían al tratamiento estándar con Bacillus Calmette-Guérin (BCG) tenían pocas alternativas, siendo la más frecuente la extirpación de la vejiga (cistectomía), una cirugía altamente invasiva que afecta gravemente la calidad de vida.
El TAR-200 ofrece una alternativa: mediante un catéter, el implante se coloca en la vejiga y libera el fármaco durante tres semanas continuas por ciclo de tratamiento, a diferencia de la administración tradicional de quimioterapia líquida que solo permanece unas horas en el organismo.
“La teoría era simple: cuanto más tiempo permanezca el medicamento dentro de la vejiga, mayor será su capacidad de penetrar y destruir células cancerígenas”, explicó la doctora Sia Daneshmand, directora de oncología urológica de Keck Medicine of USC y autora principal del estudio.
Resultados del ensayo clínico
El ensayo de fase 2 incluyó a 85 pacientes con cáncer de vejiga no músculo invasivo que ya habían recaído después del tratamiento con BCG. Los resultados fueron sorprendentes:
- 70 de los 85 pacientes (82%) vieron desaparecer sus tumores en solo tres meses.
- Casi la mitad permanecieron libres de cáncer un año después del tratamiento.
- El procedimiento evitó la necesidad de una cirugía radical en la mayoría de los casos.
Estos hallazgos colocan al TAR-200 como la terapia más efectiva reportada hasta la fecha para esta forma de cáncer, según los investigadores.
Un avance con revisión prioritaria de la FDA
El dispositivo fue desarrollado por Johnson & Johnson, y debido a sus resultados promisorios, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) otorgó al TAR-200 la revisión prioritaria, lo que acelerará su proceso de aprobación y posible llegada al mercado.
De confirmarse su efectividad en fases más avanzadas de investigación, este implante podría convertirse en el nuevo estándar de tratamiento para pacientes con cáncer de vejiga resistente a terapias convencionales, reduciendo la necesidad de cirugías invasivas y aumentando las tasas de supervivencia.
El implante TAR-200 representa un avance histórico en oncología urológica: un tratamiento mínimamente invasivo, altamente eficaz y con potencial para salvar miles de vidas. Aunque aún requiere más estudios antes de convertirse en tratamiento de primera línea, sus resultados iniciales ofrecen una esperanza real para pacientes con cáncer de vejiga de alto riesgo que hasta ahora tenían opciones limitadas.