Dieta Alcalina y Cáncer: La Ciencia Desmiente el Mito Definitivamente

Dieta Alcalina y Cáncer: La Ciencia Desmiente el Mito Definitivamente
Dieta Alcalina y Cáncer: La Ciencia Desmiente el Mito Definitivamente

Es uno de los mitos sobre el cáncer más persistentes y peligrosos que circulan en internet: que puedes prevenir o incluso curar el cáncer «alcalinizando» tu cuerpo a través de la dieta. Sin embargo, la ciencia es absolutamente clara y unánime: esta afirmación es una falacia biológicamente imposible. Organismos como el Instituto Americano para la Investigación del Cáncer (AICR) y el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) han emitido declaraciones, con evidencia actualizada a 2025, que desmantelan este mito por completo.

La teoría de la dieta alcalina postula, erróneamente, que ciertos alimentos crean un ambiente «ácido» en el cuerpo que promueve el cáncer, y que comer alimentos «alcalinos» puede revertirlo.

Por Qué es Biológicamente Imposible

El cuerpo humano mantiene el pH de la sangre en un rango muy estrecho y ligeramente alcalino (entre 7.35 y 7.45) a través de mecanismos homeostáticos increíblemente potentes que involucran a los riñones y los pulmones.

  • No Puedes Cambiar el pH de tu Sangre con Comida: Simplemente no es posible. Cualquier exceso de ácido o base es rápidamente neutralizado y excretado. Si el pH de tu sangre se desviara de su estrecho rango, sufrirías una condición médica grave llamada acidosis o alcalosis, que requiere atención de emergencia y no tiene nada que ver con comer limones o espinacas.
  • El Cáncer Crea su Propio Entorno Ácido: La teoría confunde causa y efecto. Es cierto que los tumores prosperan en un microambiente ácido, pero es el propio tumor el que crea esa acidez debido a su metabolismo anaeróbico. El entorno ácido es el resultado del cáncer, no su causa.
  • El pH Varía en el Cuerpo: El pH no es uniforme. Tu estómago es extremadamente ácido (para digerir alimentos), mientras que tu intestino delgado es alcalino. La orina puede cambiar su pH dependiendo de lo que comas, pero eso es simplemente el sistema de eliminación de desechos haciendo su trabajo; no refleja el pH de tu sangre o de tus células.

«La idea de que una dieta puede alterar el pH del cuerpo para combatir el cáncer no tiene fundamento en la fisiología humana. Es una distracción peligrosa que puede llevar a los pacientes a abandonar tratamientos médicos probados y eficaces», advierte un oncólogo del MD Anderson Cancer Center.

El Único Beneficio (Indirecto) y el Gran Peligro

La única razón por la que algunas personas se sienten mejor con una «dieta alcalina» es porque esta promueve el consumo de frutas, verduras y legumbres, y desalienta los alimentos procesados, el azúcar y el alcohol. Es simplemente una dieta más saludable, pero no tiene nada que ver con el pH.

El verdadero peligro es que los pacientes con cáncer puedan adoptar esta dieta como una «cura natural», abandonando o retrasando tratamientos que sí salvan vidas, como la quimioterapia, la radioterapia o la inmunoterapia, basándose en información pseudocientífica.

Para la prevención del cáncer, el AICR recomienda una dieta rica en plantas, mantener un peso saludable, ser físicamente activo y limitar el alcohol. Estas recomendaciones se basan en décadas de evidencia sólida, no en mitos sobre el pH.

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