Diabetes y daño oculto: cómo prevenir riesgos renales y cardíacos

Diabetes y daño oculto: cómo prevenir riesgos renales y cardíacos
La diabetes suele detectarse con órganos dañados; especialistas advierten la necesidad de un tratamiento integral para evitar complicaciones renales, cardíacas y metabólicas.

Diabetes y daño oculto: cómo prevenir riesgos renales y cardíacos

En México, millones de personas viven con diabetes sin saberlo. El verdadero problema surge cuando el diagnóstico llega tarde: para entonces, los órganos vitales ya presentan daños silenciosos. El doctor Jorge Yamamoto, presidente médico de la Federación Mexicana de Diabetes, lo advirtió en una conferencia reciente: la enfermedad puede desarrollarse desde la infancia y manifestarse años después, cuando los riñones, el corazón y otros sistemas ya muestran deterioro.

Este hallazgo cambia la perspectiva de la enfermedad: la diabetes no es solo una condición ligada al azúcar en sangre, sino un padecimiento que compromete el organismo de manera integral.


La diabetes: una enfermedad silenciosa que daña antes del diagnóstico

Uno de los aspectos más alarmantes es que la mayoría de los pacientes descubren que son diabéticos cuando los daños ya están presentes. El manejo clínico, según Yamamoto, no puede limitarse al control de glucosa: es fundamental vigilar de manera constante órganos como riñones, hígado y corazón.

El reto médico y social es enorme. Si no se detecta a tiempo, la diabetes se convierte en la puerta de entrada a complicaciones que disminuyen la calidad de vida y elevan los riesgos de mortalidad.


La hipertensión: el enemigo silencioso de millones de mexicanos

Un problema estrechamente ligado a la diabetes es la hipertensión arterial. Según datos médicos, cerca del 40% de los adultos en México viven con esta condición. Lo preocupante es que las nuevas guías de la Asociación Americana del Corazón (AHA) modificaron los parámetros de lo que se considera presión normal.

Ahora, una presión sistólica entre 120 y 129 mmHg ya se considera elevada, y si alcanza entre 130-139/80-89 entra en hipertensión estadio 1. Más de 140/90 indica estadio 2 y por encima de 180/120 es una emergencia médica.

Esto significa que gran parte de la población mexicana vive en un rango de riesgo sin saberlo.


Síndrome metabólico: la raíz de la tormenta

El especialista explicó que la hipertensión es solo uno de los 17 padecimientos vinculados al síndrome metabólico, un conjunto de factores que elevan la probabilidad de desarrollar diabetes.

Entre ellos destacan:

  • Obesidad
  • Hipertensión arterial
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Daño renal
  • Hígado graso
  • Niveles elevados de ácido úrico
  • Colesterol y triglicéridos altos
  • Problemas de coagulación

Basta con presentar al menos dos de estos factores para hablar de síndrome metabólico, lo cual coloca a millones de personas en un estado de riesgo permanente.


El papel de la hemoglobina glicosilada en la detección

Uno de los marcadores más confiables para evaluar la diabetes es la hemoglobina glicosilada, que refleja el promedio de azúcar en sangre durante los últimos tres meses. Este examen revela si un paciente está en riesgo, incluso antes de que los síntomas sean evidentes.

La detección temprana es vital para evitar que la enfermedad avance en silencio hasta comprometer órganos vitales.


Nuevos tratamientos: esperanza para pacientes con diabetes

Aunque la situación es crítica, hay luz al final del camino. Yamamoto subrayó la importancia de los tratamientos farmacológicos innovadores, que no solo controlan los niveles de glucosa, sino que también protegen riñones y corazón.

La medicina actual ya no se centra únicamente en bajar el azúcar, sino en tratar el cuerpo como un sistema integral. La clave está en un manejo médico multidisciplinario: endocrinólogos, cardiólogos, nefrólogos y nutriólogos trabajando juntos para preservar la salud del paciente.


Un llamado a la prevención y al cambio de hábitos

El mensaje final es claro: la diabetes no aparece de un día para otro. Es el resultado de años de malos hábitos alimenticios, sedentarismo y descuido en los chequeos médicos.

La prevención comienza en la infancia con una alimentación balanceada, actividad física regular y revisiones periódicas de presión arterial y glucosa.

México enfrenta una epidemia de enfermedades crónicas, pero aún hay tiempo para cambiar el rumbo. La clave está en detectar a tiempo, tratar integralmente y, sobre todo, prevenir antes de que el daño sea irreversible.

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