La cantidad de agua diaria recomendada para el hígado graso

Beber suficiente agua al día puede ayudar a reducir la inflamación y mejorar la función del hígado graso. Lo que recomiendan expertos en salud.

La cantidad de agua diaria recomendada para el hígado graso

El hígado graso se ha convertido en una de las afecciones metabólicas más frecuentes a nivel mundial, impulsada principalmente por el sedentarismo, la mala alimentación y el aumento de enfermedades como la obesidad y la diabetes tipo 2. Especialistas en salud han recalcado un hábito común pero muchas veces ignorado, la correcta hidratación diaria.

De acuerdo con reportes recientes citados por la plataforma especializada Healthline, beber suficiente agua puede contribuir a mejorar la función hepática y reducir la inflamación asociada al hígado graso, siempre como parte de un enfoque integral de cuidado de la salud.

La regla de los 8 vasos de agua al día

Para las personas que buscan prevenir o controlar el hígado graso, los expertos recomiendan consumir alrededor de dos litros de agua al día, lo que equivale aproximadamente a ocho vasos.

Esta cantidad de líquido es fundamental para apoyar funciones esenciales del hígado, como una adecuada circulación sanguínea a través del órgano y la producción y secreción de bilis, indispensable para la digestión y el metabolismo de las grasas. Cuando la hidratación es insuficiente, el hígado puede ver comprometida su capacidad para eliminar toxinas, lo que favorece procesos inflamatorios y dificulta la recuperación.

Además, mantener un buen nivel de hidratación contribuye a una mejor oxigenación de los tejidos y a un metabolismo más eficiente de los lípidos, factores relevantes en pacientes con acumulación de grasa hepática.

¿Qué es el hígado graso y por qué representa un riesgo?

La Enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico se caracteriza por la acumulación de más del cinco por ciento de grasa en las células del hígado. En sus primeras etapas suele no presentar síntomas evidentes, lo que retrasa su detección. Sin embargo, si no se trata, puede evolucionar hacia formas más graves como la esteatohepatitis no alcohólica, fibrosis, cirrosis e incluso cáncer hepático.

En México y otros países occidentales, esta condición ya no se relaciona únicamente con el consumo de alcohol, sino con factores metabólicos como el sobrepeso, la resistencia a la insulina y los malos hábitos alimenticios.

La cantidad de vasos de agua por día que se debe beber para reducir síntomas del hígado graso
La cantidad de vasos de agua por día que se debe beber para reducir síntomas del hígado graso

La hidratación como parte de un tratamiento integral

Aunque beber ocho vasos de agua al día es un pilar importante, los especialistas advierten que por sí solo no es suficiente para revertir el hígado graso. La hidratación debe acompañarse de cambios sostenidos en el estilo de vida para lograr beneficios reales y duraderos.

Una alimentación antiinflamatoria, baja en azúcares añadidos, grasas saturadas y productos ultraprocesados, resulta clave. A esto se suma la importancia de realizar actividad física de manera regular, ya que el ejercicio ayuda a reducir la grasa visceral y mejora la sensibilidad a la insulina.

También se recomienda controlar enfermedades asociadas como la hipertensión y el colesterol elevado, así como evitar el consumo de alcohol, incluso cuando el hígado graso no sea de origen alcohólico, ya que cualquier cantidad de licor representa un estrés adicional para el órgano.

La regla de los 8 vasos de agua al día contra el hígado graso.

Los especialistas insisten en no recurrir a suplementos o remedios “milagro” sin respaldo científico. Cada caso de hígado graso puede evolucionar de manera distinta, por lo que es fundamental acudir con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.

Beber alrededor de ocho vasos de agua al día puede ser un aliado importante para reducir los síntomas del hígado graso y apoyar la función hepática, siempre que forme parte de un abordaje integral basado en hábitos saludables y supervisión médica.

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