¿Caminar o correr? La mejor opción para cuidar tu corazón y salud física

¿Caminar o correr? La mejor opción para cuidar tu corazón y salud física
¿Caminar o correr? La mejor opción para cuidar tu corazón y salud física

Cuando hablamos de mejorar la salud cardiovascular y mantener un peso adecuado, la pregunta “¿caminar o correr?” es una constante. Ambas prácticas tienen beneficios, pero la elección óptima depende de múltiples factores: estado físico, objetivos personales y riesgos asociados. A continuación, exploramos evidencia científica y técnicas modernas para ayudarte a decidir qué ejercicio se adapta mejor a ti.

La caminata japonesa: un método innovador para mejorar la salud cardiovascular

Originaria de Japón, esta técnica propone alternar entre caminatas rápidas y lentas durante 30 minutos, en intervalos de tres minutos cada uno. Este enfoque introduce ráfagas de intensidad sin el impacto constante de correr, facilitando una transición segura y efectiva hacia un ejercicio más vigoroso. Es ideal para quienes buscan aumentar su actividad cardiovascular progresivamente, sin poner en riesgo las articulaciones.

Beneficios comprobados para la salud del corazón

Tanto correr como caminar son ejercicios aeróbicos que reducen significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas, hipertensión y diabetes tipo 2, según la Asociación Americana del Corazón. Además, ambas actividades mejoran la circulación, el control del peso y contribuyen a la salud mental, disminuyendo estrés y ansiedad.

Un estudio destacado en la revista Circulation indica que correr puede ofrecer beneficios cardiovasculares superiores debido a la mayor intensidad, pero también advierte que el ejercicio intenso en exceso puede ser riesgoso para personas con condiciones cardíacas o con un estilo de vida sedentario prolongado.

Impacto físico y gasto calórico: ¿qué ejercicio consume más?

Correr requiere mayor esfuerzo y genera un impacto más fuerte en las articulaciones, lo que aumenta el riesgo de lesiones, especialmente con la edad. En contraste, caminar, y en especial la caminata japonesa, es de bajo impacto y más amigable para personas con limitaciones articulares.

En términos de gasto calórico, correr quema más calorías en 30 minutos que caminar, incluso si la caminata incluye intervalos rápidos. Sin embargo, la adherencia a la actividad, el disfrute y la constancia son factores cruciales para obtener resultados a largo plazo.

Recomendaciones clínicas para elegir tu ejercicio ideal

Instituciones como Mayo Clinic y Cleveland Clinic recomiendan empezar con caminatas, especialmente para principiantes o personas con problemas articulares, y adoptar métodos progresivos como la caminata japonesa para aumentar la intensidad sin riesgos.

Es fundamental usar calzado adecuado, elegir rutas seguras y escuchar al cuerpo para evitar lesiones. Consultar a un profesional de salud antes de iniciar una rutina intensa es aconsejable, especialmente si existen antecedentes médicos.

¿Cuál es la mejor opción para ti?

No existe una respuesta universal. Quienes buscan minimizar el impacto y mejorar gradualmente la salud cardiovascular pueden preferir caminar con intervalos. Por otro lado, corredores experimentados sin limitaciones físicas pueden optar por la carrera para un mayor gasto calórico y beneficios cardiovasculares.

La clave está en adaptar la actividad física a tus necesidades, condiciones y gustos para garantizar que la rutina sea sostenible y aporte bienestar tanto físico como psicológico.

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