¿El desayuno es sagrado? ¿El gluten es malo para todos? ¿Los carbohidratos son el enemigo? La nutrición está llena de mitos. Aquí desmentimos cinco de las creencias más arraigadas con la evidencia científica más reciente de 2025.
En el vasto y a menudo confuso mundo de la nutrición, los mitos y las verdades a medias se propagan con la misma rapidez que las tendencias de dietas milagrosas. Creencias que hemos escuchado durante generaciones son ahora desafiadas por la evidencia científica más reciente. En 2025, expertos en nutrición y tecnólogos de alimentos están trabajando para aclarar el panorama, separando la ficción de los hechos para promover una alimentación verdaderamente saludable y sostenible.
Desde la supuesta importancia vital del desayuno hasta el temor generalizado al gluten, es hora de analizar qué dice realmente la ciencia sobre algunas de nuestras ideas más arraigadas sobre la comida.
Mito 1: «El desayuno es la comida más importante del día»
La Creencia: Durante décadas, se nos ha dicho que saltarse el desayuno ralentiza el metabolismo, provoca aumento de peso y disminuye el rendimiento durante el día.
La Realidad Científica: Si bien un desayuno equilibrado puede ser beneficioso para muchas personas, la idea de que es una regla de oro indispensable para todos ha sido desmentida. Estudios recientes, como los analizados por nutricionistas del Hospital Houston Methodist, indican que lo que realmente importa es la calidad y la distribución total de nutrientes a lo largo del día, no la hora de la primera comida.
Para algunas personas, desayunar ayuda a controlar el apetito y a evitar antojos poco saludables más tarde. Para otras, especialmente aquellas que practican el ayuno intermitente de forma controlada o simplemente no sienten hambre por la mañana, forzarse a comer puede no ser beneficioso. La clave no es cuándo comes, sino qué comes en tu ingesta total diaria. La sostenibilidad de un patrón alimenticio adaptado al individuo es más importante que adherirse a un dogma.
Mito 2: «Los alimentos sin gluten son inherentemente más saludables»
La Creencia: La popularidad de las dietas sin gluten ha llevado a la percepción de que evitar el gluten es una opción más saludable para la población general.
La Realidad Científica: El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. Para las personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten no celíaca, evitarlo es una necesidad médica. Sin embargo, como señalan expertos de la Universidad CESUMA, para la gran mayoría de la población, el gluten no es perjudicial.
De hecho, muchos productos «sin gluten» procesados pueden ser más altos en azúcar, grasas y calorías, y más bajos en fibra y nutrientes que sus contrapartes con gluten. El problema no es el gluten en sí, sino la dependencia de granos refinados. La recomendación es optar por granos integrales de alta calidad, ya sea que contengan gluten (como la avena o el pan integral) o no (como la quinoa o el arroz integral).
Mito 3: «Las dietas bajas en carbohidratos (Keto) son la mejor forma de perder peso»
La Creencia: Dietas como la cetogénica (keto) o la Paleo, que restringen drásticamente los carbohidratos, son la solución definitiva para quemar grasa rápidamente.
La Realidad Científica: Si bien estas dietas pueden inducir una pérdida de peso a corto plazo, no son sostenibles ni adecuadas para todos. Los carbohidratos son la principal fuente de energía del cuerpo, especialmente para personas activas.
«Aunque estas dietas pueden llevar a una pérdida de peso a corto plazo, no son sostenibles a largo plazo. Pueden llevar a una mala relación con la comida y afectar psicológicamente a una persona.» – Lina Noriega, Nutricionista.
Los riesgos ocultos de las dietas keto extremas incluyen:
* Alto consumo de grasas saturadas: Lo que puede afectar la salud cardiovascular.
* Deficiencias de nutrientes: Al eliminar grupos enteros de alimentos como frutas y legumbres.
* Efecto rebote: El peso perdido, a menudo agua y músculo, se recupera fácilmente al reintroducir los carbohidratos.
La clave no es eliminar los carbohidratos, sino elegir los correctos: carbohidratos complejos provenientes de verduras, frutas y granos enteros.
Mito 4: «Los alimentos orgánicos son siempre más nutritivos»
La Creencia: La etiqueta «orgánico» es sinónimo de un producto con un valor nutricional superior.
La Realidad Científica: El término «orgánico» se refiere a un método de producción agrícola que evita pesticidas y fertilizantes sintéticos. Si bien esto tiene beneficios ambientales y reduce la exposición a ciertos químicos, no garantiza que el alimento sea más rico en vitaminas o minerales.
Un estudio de la Universidad de Stanford que analizó cientos de artículos no encontró evidencia sólida de que los alimentos orgánicos sean consistentemente más nutritivos que los convencionales. La recomendación es priorizar el consumo de frutas y verduras, ya sean orgánicas o no, sobre los alimentos procesados.
Mito 5: «Las dietas detox con jugos limpian tu cuerpo de toxinas»
La Creencia: Consumir solo jugos durante varios días ayuda al cuerpo a desintoxicarse y eliminar impurezas.
La Realidad Científica: El cuerpo humano ya tiene un sistema de desintoxicación altamente eficiente: el hígado y los riñones. No hay evidencia científica que respalde la idea de que las dietas de jugos «limpian» el organismo.
Por el contrario, estas dietas son peligrosas:
* Carecen de fibra: La fibra, presente en la fruta y verdura entera, es crucial para la salud digestiva y se pierde en los jugos.
* Son altas en azúcar: Beber solo jugos de frutas es como tomar una gran dosis de azúcar de golpe, provocando picos de glucosa en sangre.
* Son nutricionalmente incompletas: Carecen de proteínas y grasas saludables, lo que puede llevar a la pérdida de masa muscular y desequilibrios hormonales.
La nutrición basada en la evidencia nos invita a abandonar las soluciones rápidas y los dogmas, y a adoptar un enfoque equilibrado, variado y, sobre todo, sostenible a largo plazo.
