Paleta antiinflamatoria de mango con cúrcuma y jengibre: refrescantes y sin azúcar

Receta para preparar paletas heladas de mango con cúrcuma y jengibre, una opción refrescante, antiinflamatoria y sin azúcar.

Paleta antiinflamatoria de mango con cúrcuma y jengibre: refrescantes y sin azúcar

Cuando el calor se intensifica, una paleta helada siempre es una buena idea. Pero si además aporta beneficios a la salud y no contiene azúcar añadida, se convierte en una alternativa aún más atractiva. Las paletas de mango con cúrcuma y jengibre combinan frescura, sabor tropical y propiedades antiinflamatorias en una receta sencilla que puedes preparar en casa.

Su color vibrante y su sabor ligeramente especiado provienen de ingredientes naturales. El mango aporta dulzor y textura cremosa; la cúrcuma destaca por su poder antioxidante; y el jengibre añade un toque picante con beneficios digestivos. Todo esto sin necesidad de añadir azúcar refinada.

Una combinación refrescante y funcional

El mango maduro es la base perfecta para estas paletas, ya que su dulzura natural permite prescindir de endulzantes adicionales. La cúrcuma, ya sea fresca o en polvo, aporta compuestos con efecto antiinflamatorio, mientras que el jengibre ayuda a la digestión y contribuye a reforzar el sistema inmunológico.

Un toque de limón realza los sabores y equilibra la mezcla, creando una paleta refrescante, ligeramente ácida y aromática.

Receta de paletas de mango, cúrcuma y jengibre

Paletas heladas de mango con cúrcuma y jengibre
Paletas heladas de mango con cúrcuma y jengibre

Estas paletas se preparan en pocos minutos; el resto del tiempo corresponde al congelado.

Tiempo total: 4 horas
Preparación: 10 minutos
Congelado: 3 a 4 horas

Ingredientes

Tres mangos maduros, pelados y en cubos.
Una cucharadita de cúrcuma fresca rallada o media cucharadita en polvo.
Una cucharadita de jengibre fresco rallado.
Media taza de agua o leche de coco para una textura más cremosa.
El jugo de un limón grande.
Endulzante natural como stevia, monk fruit o eritritol al gusto, opcional.

Preparación paso a paso

Coloca en la licuadora el mango, la cúrcuma, el jengibre, el jugo de limón y el agua o la leche de coco. Licúa hasta obtener una mezcla completamente suave y homogénea. Prueba la preparación y, si lo deseas, ajusta el nivel de dulzor.

Vierte la mezcla en moldes para paletas, inserta los palitos y lleva al congelador durante tres o cuatro horas, o hasta que estén completamente firmes. Para desmoldar con facilidad, pasa los moldes unos segundos bajo agua tibia.

Consejos para un mejor resultado

Utiliza mangos muy maduros para lograr un sabor naturalmente dulce. Si prefieres una textura más ligera, emplea solo agua; para una consistencia más cremosa, opta por leche de coco. Puedes ajustar la cantidad de cúrcuma y jengibre según tu preferencia por sabores más intensos.

Si buscas añadir textura, incorpora pequeños trozos de mango o coco rallado antes de congelar.

Porciones y valor nutricional

La receta rinde aproximadamente seis paletas medianas.

Cada porción contiene alrededor de 55 calorías, 13 gramos de carbohidratos, 0.5 gramos de grasa, 1 gramo de proteína y 10 gramos de azúcares naturales provenientes del mango. Estos valores son estimados y pueden variar según el tamaño de las porciones y los ingredientes utilizados.

Las paletas pueden conservarse en el congelador hasta por dos semanas, siempre que se mantengan en un recipiente hermético o bolsa especial para congelar.

Fáciles de preparar, refrescantes y con ingredientes funcionales, estas paletas son una opción práctica para disfrutar algo dulce sin recurrir al azúcar añadida, cuidando tu bienestar en cada bocado.

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