Si tienes mandarinas en casa y se te antoja un postre fresco en esta temporada de otoño, este cheesecake de mandarina sin horno puede convertirse en tu nueva receta favorita. Lo mejor es que no necesitas prender el horno ni pasar horas en la cocina y en La Verdad Noticias te traemos la receta paso a paso.

Esta receta rinde para cuatro personas y es ideal para compartir después de la comida, acompañar un café o servir como postre en una reunión familiar. El secreto está en respetar las cantidades de grenetina y dejar enfriar el cheesecake de mandatina el tiempo suficiente antes de desmoldarlo.

¿Qué ingredientes necesitas para hacer cheesecake de mandarina sin horno?

Para preparar este postre necesitarás ingredientes fáciles de conseguir. Procura que el queso crema esté a temperatura ambiente y que la crema para batir esté bien fría, ya que esto ayuda a conseguir un relleno uniforme y ligero.

Para la base:

  • 200 g de galletas María.
  • 90 g de mantequilla sin sal, derretida.

Para el relleno cremoso:

  • 400 g de queso crema a temperatura ambiente.
  • 250 ml de crema para batir bien fría.
  • 100 g de azúcar glass.
  • 150 ml de jugo de mandarina recién exprimido y colado.
  • Ralladura de 2 mandarinas, sin la parte blanca.
  • 14 g de grenetina sin sabor.
  • 70 ml de agua fría para hidratar la grenetina.

Para decorar:

  • Gajos de mandarina fresca.
  • Ralladura de mandarina.
  • Hojas de menta o hierbabuena, opcionales.

El tiempo de preparación es de 25 minutos, aproximadamente. Se recomienda mantener en refrigeración por seis horas. La dificultad es media.

Prepara un cheesecake de mandarina sin horno

¿Cómo preparar un cheesecake de mandarina sin horno paso a paso?

  • Prepara la base de galletas. Tritura las galletas María hasta obtener migajas finas y mézclalas con la mantequilla derretida. Coloca la mezcla en el fondo de un molde desmontable y presiónala con una cuchara para formar una capa compacta. Refrigera durante 20 minutos mientras preparas el relleno.
  • Mezcla el queso crema con la mandarina. Bate el queso crema a temperatura ambiente con el azúcar glass hasta que quede suave y sin grumos. Agrega poco a poco el jugo de mandarina colado y la ralladura. Mezcla hasta integrar todos los ingredientes.
  • Incorpora la crema para batir. Bate la crema fría hasta que forme picos suaves a medios. Añádela a la mezcla de queso crema con movimientos envolventes, usando una espátula para conservar una textura aireada. Evita batir de más en este punto.
  • Hidrata y disuelve la grenetina. Espolvorea la grenetina sobre los 70 ml de agua fría y déjala reposar de 5 a 10 minutos. Después, caliéntala durante unos segundos en el microondas hasta que se disuelva por completo, sin dejar que hierva.
  • Integra la grenetina al relleno. Mezcla dos cucharadas del relleno con la grenetina disuelta para igualar un poco las temperaturas. Luego incorpora esa preparación en forma de hilo al resto de la mezcla, revolviendo suavemente para distribuirla sin formar grumos.
  • Vierte el relleno en el molde. Saca la base del refrigerador y agrega la mezcla de queso crema y mandarina. Alisa la superficie con una espátula y da unos golpecitos suaves al molde para ayudar a eliminar las burbujas grandes de aire.
  • Refrigera hasta que esté firme. Guarda el cheesecake en el refrigerador durante al menos 6 horas; si puedes dejarlo toda la noche, mejor. Cuando haya cuajado, desmóldalo con cuidado y decora con gajos de mandarina, ralladura y unas hojas de menta justo antes de servir.

¿Qué hacer para que el cheesecake quede cremoso y no se deshaga?

El secreto está en cuidar la textura desde el principio. Usa el queso crema a temperatura ambiente para evitar grumos y no incorpores la crema para batir de manera brusca, pues los movimientos envolventes ayudan a conservar el aire de la mezcla.

También es importante que la grenetina esté completamente disuelta antes de añadirla. Si está demasiado caliente, puede afectar la mezcla; si comienza a cuajar antes de integrarse, puede dejar pequeños grumos. Por eso conviene mezclarla primero con un poco del relleno y después incorporarla al resto.

Respeta las cantidades de jugo indicadas. Aunque puedes sentir la tentación de agregar más para intensificar el sabor cítrico, el exceso de líquido puede dificultar que el cheesecake tome consistencia. Para un resultado más aromático, aprovecha la ralladura de mandarina, siempre evitando la parte blanca de la cáscara, que puede aportar amargor.

¿Cuánto dura el cheesecake de mandarina en el refrigerador?

Como lleva queso crema y crema para batir, conserva el cheesecake tapado dentro del refrigerador y evita dejarlo a temperatura ambiente durante periodos prolongados. Para mantener mejor su sabor y textura, puedes consumirlo en un plazo aproximado de 3 a 4 días, siempre que se haya refrigerado adecuadamente.

Lo ideal es agregar la fruta fresca justo antes de servir, ya que los gajos pueden soltar jugo durante el almacenamiento. Así tendrás un postre frío, con una base crujiente y un relleno suave, perfecto para aprovechar el sabor de las mandarinas de temporada sin encender el horno.