
Un jurado de Nueva York emitió un veredicto dividido para Sean «Diddy» Combs: fue absuelto de los cargos de tráfico sexual y crimen organizado, pero declarado culpable de dos delitos graves de transporte para la prostitución.
Nueva York, NY – En un veredicto que generará un intenso debate cultural, el magnate de la música Sean «Diddy» Combs fue absuelto de los cargos más graves de tráfico sexual y crimen organizado, pero fue declarado culpable de dos cargos menores, aunque graves, relacionados con la prostitución. La decisión del jurado, alcanzada tras semanas de testimonios gráficos y emocionales, presenta un resultado complejo que desafía las narrativas simplistas en la era del #MeToo.
El jurado encontró a Combs no culpable de los cargos de crimen organizado (racketeering) y de dos cargos de tráfico sexual por la fuerza, fraude o coerción, los cuales podrían haberle condenado a cadena perpetua.
Sin embargo, lo encontraron culpable de dos delitos graves de transporte para la prostitución, en violación de la Ley Mann, una ley federal centenaria. Un cargo está relacionado con su exnovia, la cantante Cassie Ventura, y el otro con una testigo anónima identificada como «Jane Doe».
Las Consecuencias y los Detalles del Juicio
Por estas condenas, Combs enfrenta una sentencia de hasta 10 años de prisión por cada cargo, lo que suma un máximo potencial de 20 años tras las rejas. Inmediatamente después del veredicto, el juez denegó la libertad bajo fianza, por lo que el productor musical permanecerá en custodia hasta su sentencia.
El juicio, que duró siete semanas, se centró en los testimonios de tres mujeres, incluida una Cassie Ventura visiblemente embarazada, quien describió entre lágrimas las humillantes «freak-offs» (fiestas sexuales) que, según ella, Combs la obligaba a organizar y participar. Aunque el infame video de 2016 que mostraba a Combs agrediendo físicamente a Ventura en un hotel no formaba parte de los cargos, fue una pieza clave en la percepción pública del caso.
La defensa de Combs no llamó a ningún testigo y se centró en argumentar que todas las actividades sexuales fueron consensuadas.
«No va a huir. Le han devuelto la vida.» – Marc Agnifilo, abogado de Diddy, argumentando sin éxito por la libertad bajo fianza.
Un Veredicto Complejo para el Debate Público
Este resultado no es una victoria clara para ninguna de las partes. Los partidarios de Combs celebrarán la absolución de los cargos más infamantes como una vindicación. Sin embargo, las condenas por delitos graves bajo la Ley Mann representan una mancha indeleble en su legado y conllevan una pena de prisión sustancial.
El veredicto obliga a una conversación pública más matizada sobre la justicia en casos de abuso de poder. El jurado trazó una línea legal clara: no encontraron pruebas suficientes para condenarlo por obligar a mujeres a tener relaciones sexuales bajo el estatuto de tráfico, pero sí encontraron que facilitó y transportó a personas a través de las fronteras estatales para la prostitución.
Este caso también resalta el poder perdurable de la Ley Mann, una ley de 1910, como una herramienta para los fiscales. Cuando no se puede alcanzar el alto umbral de prueba para los complejos cargos de tráfico sexual moderno, esta ley más antigua y directa sobre el transporte con «fines inmorales» demostró ser un camino efectivo para asegurar una condena contra una figura poderosa.