Operaciones de EE. UU. contra cárteles en México han sido solicitadas en varias ocasiones por el gobierno estadounidense, confirmó este lunes 26 de octubre la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina, donde afirmó que la respuesta de su administración siempre ha sido negativa.

Qué pasó: la declaración de la presidenta del 26 de octubre

La mandataria respondió a una pregunta sobre una posible propuesta de Washington para ampliar la participación de personal estadounidense en operativos contra organizaciones criminales dentro de México. El tema cobró relevancia después de una investigación publicada por The New York Times el 24 de octubre.

Sheinbaum explicó que las solicitudes no son nuevas y que su gobierno ha mantenido la misma postura desde el inicio de la administración de Donald Trump. Según su declaración, México puede colaborar con Estados Unidos en materia de seguridad, pero no acepta que fuerzas de ese país realicen operaciones en territorio nacional.

La presidenta también señaló que la cooperación debe respetar la soberanía, la integridad territorial y las leyes mexicanas. Por ello, las operaciones de EE. UU. que impliquen presencia operativa en México no forman parte del esquema que su gobierno está dispuesto a aceptar.

Lo que está confirmado: las palabras de Sheinbaum

La versión de la conferencia sobre las Operaciones de EE. UU recoge la siguiente frase de la presidenta: “Entonces, ellos lo han solicitado en distintas ocasiones y siempre hemos dicho que ‘eso no’, que podemos coordinarnos y cooperar en distintos temas”.

Esta declaración confirma que Washington ha solicitado en varias ocasiones realizar operaciones conjuntas en México y que el gobierno mexicano las ha rechazado. No significa, por sí sola, que ambas partes hayan acordado un operativo específico ni que exista una autorización para que fuerzas estadounidenses actúen dentro del país.

Sheinbaum también explicó que, cuando México requiere algún equipo o apoyo, la petición debe partir del gobierno mexicano. En sus palabras: “En el caso de requerir de algún equipo, algún… como hemos mencionado en algunas ocasiones, es a petición de México y nunca con fuerzas de Estados Unidos operando en el territorio nacional”.

La distinción importa porque algunas versiones periodísticas presentan frases diferentes o las separan de su contexto. Para esta nota, la declaración atribuida a la mandataria se toma de la transcripción de la conferencia difundida públicamente, sin sustituirla por una paráfrasis.

La presidenta agregó que los agentes de distintas agencias estadounidenses que se encuentren en México deben actuar conforme a la Ley de Seguridad Nacional y la Constitución. Así, las operaciones de EE. UU. deben distinguirse de otras formas de colaboración, como el intercambio de información y la coordinación entre autoridades.

Lo que no sabemos: qué pidió exactamente Washington

El alcance concreto de la propuesta estadounidense todavía no está confirmado públicamente por el gobierno mexicano. Según una investigación de The New York Times publicada el 24 de octubre, funcionarios de ambos países, citados sin revelar sus nombres, señalaron que Washington había entregado un memorándum para ampliar la cooperación contra los cárteles

Sin embargo, Sheinbaum no confirmó haber recibido ese documento. Cuando le preguntaron directamente si tenía información sobre el memorándum, respondió: “No”. Después aclaró que las solicitudes de operaciones conjuntas se han presentado en distintas ocasiones y que no se trata únicamente de un documento.

Por ahora, no se conoce públicamente el texto íntegro de la supuesta propuesta ni sus condiciones específicas. Tampoco hay una respuesta oficial estadounidense localizada que permita confirmar todos los detalles de la publicación. Por ello, no es posible afirmar que exista un acuerdo en negociación con términos definidos para autorizar operaciones de EE. UU. en territorio mexicano.

Por qué importa: soberanía y cooperación en seguridad

La postura de Sheinbaum establece una diferencia entre compartir información y permitir que personal extranjero participe directamente en operativos dentro de México. Para su gobierno, la cooperación bilateral debe respetar la soberanía nacional y evitar cualquier subordinación de las autoridades mexicanas.

Como ejemplo, la presidenta mencionó las llamadas operaciones espejo en la frontera. Explicó que cada país actúa en su propio territorio: las autoridades estadounidenses realizan sus tareas de un lado y las mexicanas del otro. También sostuvo que, si Washington dispone de información sobre generadores de violencia en México, puede entregarla para que las fuerzas federales mexicanas intervengan.

Este modelo permite mantener la coordinación sin aceptar las operaciones de EE. UU. dentro del territorio nacional. La mandataria vinculó esa postura con la Ley de Seguridad Nacional, la Constitución y el acuerdo de entendimiento bilateral en materia de seguridad.

El asunto también tiene implicaciones para la relación entre los gobiernos de Claudia Sheinbaum y Donald Trump, pues el combate al narcotráfico es uno de los temas centrales de su cooperación. No obstante, las declaraciones conocidas no demuestran que la negativa mexicana haya provocado una ruptura entre ambos países.

Qué sigue: la postura oficial de México

Por el momento, la posición expresada por Sheinbaum es mantener la colaboración en seguridad bajo los principios de soberanía, integridad territorial, confianza mutua y coordinación sin subordinación. La presidenta afirmó que esa es la postura que su gobierno seguirá defendiendo.

En cuanto a las operaciones de EE. UU., falta conocer si Washington hará pública su propuesta, precisará sus solicitudes o emitirá una respuesta oficial sobre las declaraciones de la mandataria. Hasta que exista información verificable, esos escenarios deben tratarse como asuntos pendientes, no como decisiones tomadas.

La información confirmada hasta ahora es concreta: Estados Unidos ha solicitado operaciones conjuntas en distintas ocasiones y México las ha rechazado cuando implican participación operativa estadounidense en su territorio. La cooperación bilateral continúa, pero no se ha anunciado un cambio oficial en las condiciones expuestas por la presidenta.