Paloma Nicole, una adolescente de 14 años en Durango, soñaba con sus XV años. Según relataron familiares, su madre le prometió como “regalo” un procedimiento estético que incluyó aumento mamario, liposucción y lipotransferencia de glúteos.
Ese “obsequio” terminó arrebatándole la vida.
La detención de los implicados
El 29 de septiembre, la directora del penal número 1 de Durango, María Galarza Flores, confirmó que Paloma Jazmín “N” y Víctor Manuel “N” fueron ingresados bajo prisión preventiva, señalados como responsables directos de la cirugía clandestina.
La Fiscalía estatal precisó que:
- La madre enfrenta cargos por omisión de cuidado, complicidad, falsificación de documentos y usurpación de profesión.
- El padrastro fue acusado de ejecutar el procedimiento sin autorización legal y en complicidad con la madre.
El testimonio del padre biológico
Carlos Arellano, padre de Paloma Nicole, declaró que jamás dio su consentimiento para la cirugía. Narró que fue engañado con la excusa de un supuesto contagio de Covid-19, lo que justificó la incomunicación con su hija antes de la intervención.
Días después, recibió la devastadora noticia: su hija estaba en coma, intubada y con diagnóstico de edema cerebral, encefalopatía hipóxica y bradicardia.
La confirmación de la cirugía
Durante el velorio, Arellano descubrió las cicatrices en el cuerpo de su hija, constatando que efectivamente había sido sometida a una cirugía estética.
El “regalo de XV años” se transformó en tragedia y abrió un debate sobre la responsabilidad de padres y médicos en cirugías plásticas en menores de edad.
Relevancia del caso en Durango y México
La muerte de Paloma Nicole no solo ha conmovido a Durango, sino que también ha encendido la alarma en torno a la cirugía estética ilegal en adolescentes, la falsificación de documentos médicos y la falta de regulación en procedimientos invasivos.
La sociedad exige justicia para Paloma Nicole, mientras la Fiscalía continúa integrando pruebas que podrían derivar en una sentencia ejemplar para los implicados.
