Porepunkah, un pequeño pueblo australiano conocido por sus viñedos y paisajes alpinos, amaneció como cualquier otro día. Pero lo que parecía rutina se transformó en horror cuando un tiroteo dejó a dos policías muertos y a un tercero gravemente herido.
Los oficiales intentaban ejecutar una orden de registro en una propiedad rural cuando fueron sorprendidos por un hombre armado que disparó sin piedad. El detective de 59 años y un agente de alto rango de 35 perdieron la vida en el acto. Otro detective, herido en el intercambio, fue trasladado de urgencia al hospital, aunque se espera que se recupere.
El sospechoso sigue prófugo y armado
Según informó el Comisionado Jefe de la Policía de Victoria, Mike Bush, el agresor escapó a pie hacia el bosque cercano. Con él, llevaba un arsenal de armas que mantiene en vilo a toda la región.
Las autoridades desplegaron helicópteros, perros rastreadores y cientos de agentes para dar con su paradero. A los residentes se les pidió permanecer en casa, mientras las escuelas, edificios públicos y el aeródromo local fueron cerrados.
Impacto en la comunidad de Porepunkah
El pueblo, de poco más de mil habitantes, nunca había vivido algo similar. Las comisarías de la región guardaron silencio en homenaje a los caídos, y la Asociación de Policía de Victoria habló de una “sensación de pavor espeluznante”.
“Es un día oscuro para la policía de Victoria y para todo el país”, declaró Wayne Gatt, secretario de la Asociación.
Un país marcado por la violencia armada del pasado
Aunque los tiroteos son poco comunes en Australia, este hecho revive dolorosos recuerdos.
- En 2022, dos agentes fueron asesinados por extremistas en Queensland.
- En 2023, un oficial murió en servicio en Australia Meridional.
- Y, más recordado aún, en 1996, la masacre de Port Arthur, con 35 víctimas mortales, llevó al gobierno a endurecer drásticamente las leyes de armas.
El suceso actual vuelve a abrir el debate sobre la seguridad en zonas rurales y la facilidad con la que algunos logran obtener armas ilegales.
Una persecución que mantiene en vilo a Australia
Mientras cae la noche en Victoria, la policía no baja la guardia. El agresor podría estar oculto en los bosques, poniendo en riesgo a comunidades cercanas. La búsqueda continúa con un despliegue masivo pocas veces visto en la historia reciente del país.
La tragedia ha dejado una huella imborrable en Porepunkah, un pueblo que pasará a la memoria colectiva no por su turismo alpino, sino por ser escenario de una de las mayores tragedias policiales de los últimos años.
