Morena abrió un proceso interno para expulsar de sus filas a Diego Rivera Navarro, exalcalde de Tequila, Jalisco, luego de su reciente detención por presuntos delitos de extorsión y posibles vínculos con grupos de la delincuencia organizada. La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) del partido también incluyó en el procedimiento a Juan Gabriel Toribio Villareal, exdirector de catastro y predial del mismo municipio.

De manera inmediata, la CNHJ determinó aplicar como medida cautelar la suspensión de los derechos partidarios de ambos exfuncionarios, mientras se esclarecen los hechos que motivaron su aprehensión. La dirigencia señaló que esta acción busca preservar la integridad del movimiento y garantizar que el proceso se lleve conforme a los principios internos del partido.
Morena: Proceso interno y suspensión de derechos partidarios
La CNHJ confirmó que el caso de Rivera Navarro se encuentra respaldado por dos expedientes distintos. El primero fue abierto el mismo día de su detención, el 5 de febrero, e incluye también la investigación contra Toribio Villareal. En este documento se establecen las bases del procedimiento disciplinario por los señalamientos relacionados con extorsión y presuntos nexos criminales.
El organismo partidista precisó que la suspensión de derechos no implica un fallo definitivo, sino una acción preventiva. Según la CNHJ, esta medida busca evitar cualquier participación política de los involucrados mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes, tanto internas como judiciales.
Investigación previa por afiliaciones irregulares
El segundo expediente contra el exalcalde tiene fecha del 29 de enero, es decir, previo a su arresto. En este caso, la Comisión inició una investigación de oficio tras detectar que Rivera Navarro organizó una posada en diciembre, desde la cual invitó públicamente a la ciudadanía a afiliarse a Morena, pese a no contar con atribuciones formales para realizar dicho proceso.
Como incentivo, el entonces exedil promovió incluso la rifa de un automóvil entre quienes se sumaran al partido, práctica que fue considerada irregular por la CNHJ. En el documento interno se establece que el derecho de afiliación debe ejercerse de forma libre y voluntaria, sin ningún tipo de compra, coacción o manipulación.
“Se presume que, bajo la promesa de recibir beneficios, el acusado invitó a la población a integrarse al partido”, señala el expediente, lo que contraviene los principios básicos de participación política que Morena asegura defender.
Presuntos delitos y postura del partido
Tras la detención de Rivera Navarro y Toribio Villareal, ambos fueron señalados por autoridades como presuntos responsables de extorsión y por posibles vínculos con organizaciones delictivas. Ante este escenario, Morena activó de inmediato sus mecanismos internos de control.
La CNHJ subrayó que las medidas cautelares aplicadas “no prejuzgan” sobre la responsabilidad de los acusados. Será hasta la conclusión del proceso cuando se emita una resolución de fondo que determine si procede la expulsión definitiva o si existen elementos para otro tipo de sanción.
No obstante, el partido dejó claro que mantiene una política de cero tolerancia frente a conductas que atenten contra la legalidad o dañen la imagen del movimiento, especialmente cuando involucran a exautoridades municipales.
Impacto político en Tequila y Jalisco
El caso ha generado fuerte repercusión en Tequila y en el ámbito político de Jalisco, al tratarse de un exalcalde identificado públicamente con Morena. Analistas locales consideran que este episodio representa una prueba para el partido en materia de transparencia y rendición de cuentas, en un contexto donde la ciudadanía exige mayor firmeza frente a la corrupción y el crimen organizado.
Mientras avanzan las investigaciones, Morena aseguró que continuará colaborando con las autoridades y reforzando sus mecanismos internos para evitar que situaciones similares se repitan en otros municipios del país.
Un proceso que marcará precedente
La expulsión de militantes señalados por delitos graves se ha convertido en una prioridad para Morena, que busca enviar un mensaje claro sobre su postura frente a prácticas ilegales. El desenlace del caso de Diego Rivera Navarro podría sentar un precedente importante sobre cómo el partido enfrenta las acusaciones contra sus exfuncionarios.
Por ahora, ambos implicados permanecen con sus derechos partidarios suspendidos, a la espera de que concluyan tanto el proceso interno como las investigaciones judiciales que definirán su futuro político y legal.