La Red de «La Barredora»: Así Operaba el Cártel Bajo Presunta Protección

La Red de "La Barredora": Así Operaba el Cártel Bajo Presunta Protección
La Red de "La Barredora": Así Operaba el Cártel Bajo Presunta Protección

«La Barredora», el grupo criminal que operó con presunta protección oficial en Tabasco.

«La Barredora», un grupo criminal dedicado al huachicol, extorsión y narcotráfico, operó presuntamente con protección oficial en Tabasco. Documentos y testimonios revelan cómo Hernán Bermúdez, exjefe de seguridad de Adán Augusto López, habría sido pieza clave en su expansión.

El nombre «La Barredora» ha irrumpido en el léxico nacional, pasando de ser una preocupación local en Tabasco a convertirse en el epicentro de una crisis de seguridad y política que salpica a las más altas esferas del poder en México. Pero, ¿qué es exactamente este grupo y cómo logró operar con aparente impunidad?

El Ascenso de «La Barredora»

Aunque su nombre es reciente, «La Barredora» es una organización criminal con raíces en Tabasco que datan de hace aproximadamente 15 años. Inicialmente enfocada en el robo de combustible (huachicol), una actividad altamente lucrativa en la zona petrolera, el grupo diversificó sus operaciones para incluir extorsión, secuestro y narcotráfico, convirtiéndose en una de las principales fuentes de violencia en el estado.

Según informes de inteligencia militar filtrados en los «Guacamaya Leaks», la organización consolidó su poder bajo el liderazgo de Hernán Bermúdez Requena, quien, de manera simultánea, ocupaba el cargo de Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco durante el gobierno de Adán Augusto López.

La Presunta Protección Institucional

La clave del poder de «La Barredora» residía, según las acusaciones, en la protección que recibía desde el interior del gobierno estatal. La investigación sugiere que Bermúdez no solo «cerraba los ojos» ante las actividades delictivas, sino que se convirtió él mismo en un jefe criminal, utilizando los recursos del Estado para beneficiar a la organización.

Esta presunta simbiosis criminal implicaba:

  • Inteligencia y Vigilancia: El uso de los centros de videovigilancia del Estado (C4) para proporcionar información a «La Barredora» sobre operativos de fuerzas federales o movimientos de grupos rivales.
  • Recursos Humanos y Materiales: Poner a disposición del grupo criminal a elementos de la policía estatal, así como patrullas, armas y equipos de comunicación.
  • Impunidad Garantizada: Asegurar que los miembros de la organización no fueran detenidos por las fuerzas locales y facilitar sus operaciones en todo el territorio estatal.

«No se trataba de alguien que recibía una comisión por permitir que el grupo criminal realizara actividades delictivas. Él mismo se convirtió en un jefe criminal», afirmó el periodista David Saucedo, especialista en seguridad.

La Alerta Ignorada y la Detención Clave

Documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) revelan que desde 2019 se alertó al entonces gobernador Adán Augusto López sobre los nexos de su secretario de seguridad con el crimen organizado. A pesar de estas advertencias, Bermúdez permaneció en su cargo hasta que el escándalo se hizo insostenible.

Un punto de inflexión en la investigación fue la detención, el pasado miércoles en Jalisco, de Ulises Pinto Madera, alias ‘El Pinto’, señalado como el segundo al mando de «La Barredora». Su captura y las declaraciones que pueda ofrecer son consideradas cruciales para desmantelar la red de complicidades políticas y policiales que permitieron el crecimiento del grupo.

Actualmente, Hernán Bermúdez Requena se encuentra prófugo y cuenta con una ficha roja de Interpol para su búsqueda y captura internacional por delitos de asociación delictuosa, extorsión y secuestro.

El Impacto en la Seguridad de Tabasco

La presunta alianza entre el poder político y el crimen organizado tuvo consecuencias devastadoras para Tabasco. El estado, que no era considerado un foco rojo de violencia, experimentó un repunte significativo en delitos de alto impacto.

  • Homicidios: Aunque la administración de Adán Augusto presume una reducción en este delito, otras fuentes señalan un aumento de la violencia y el control territorial.
  • Extorsión y Cobro de Piso: Se normalizó el cobro de piso a comerciantes y empresarios, con un nivel de cinismo y violencia sin precedentes en la región.
  • Desapariciones: El delito de desaparición de personas también registró un alarmante incremento.

La investigación sobre «La Barredora» y sus protectores apenas comienza. Las autoridades federales, incluyendo la FGR y la UIF, tienen la tarea de desentrañar una red que, según las acusaciones, corrompió las instituciones de seguridad de un estado desde su cúpula, dejando una estela de violencia e impunidad.

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