Julio César Chávez enfrenta uno de los capítulos más oscuros en su vida personal y familiar: su hijo, Julio César Chávez Jr., ha sido detenido por autoridades de Estados Unidos, acusado de mantener presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
La noticia sacudió al mundo del deporte y generó una ola de especulación, no solo por la gravedad de las acusaciones, sino por el impacto que esto tiene en una de las figuras más reconocidas del boxeo mexicano.
¿Por qué arrestaron a Julio César Chávez Jr. en Estados Unidos?
La detención ocurrió en Studio City, California, donde agentes del U.S. Marshals Service ejecutaron un operativo para poner bajo custodia al exboxeador. La razón: su estancia en territorio estadounidense era ilegal, y además, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Chávez Jr. representa una amenaza significativa para la seguridad pública.
“Están tramitando la deportación acelerada de Julio César Chávez Jr. de Estados Unidos. Es ciudadano mexicano”, confirmó DHS.
¿Qué delitos se le atribuyen a Chávez Jr.?
Chávez Jr. es señalado de mantener vínculos directos con el crimen organizado, particularmente con el Cártel de Sinaloa, organización que Estados Unidos ha clasificado como grupo terrorista extranjero.
El DHS asegura que el exboxeador tiene una orden de arresto vigente en México por presunta participación en actividades delictivas relacionadas con:
- Tráfico de armas de fuego
- Posesión ilegal de municiones y explosivos
- Participación en redes criminales transnacionales
El polémico pasado reciente del hijo del “César del Boxeo”
Los problemas legales de Chávez Jr. no son nuevos. En enero de 2024 fue arrestado por posesión ilegal de armas en California. Aunque fue liberado tras permanecer varios meses en prisión, ese antecedente marcó un punto de inflexión en su vida pública y su reputación.
En junio del mismo año fue procesado formalmente ante una corte estatal, lo que lo puso bajo el radar del Departamento de Seguridad Nacional.
El matrimonio que lo vincula con el Cártel de Sinaloa
Una de las aristas más delicadas del caso es la relación de Chávez Jr. con Frida Muñoz Román, su actual esposa. Ella fue anteriormente pareja de Édgar Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, asesinado en 2008 en un hecho violento en Culiacán.
La conexión familiar reavivó las sospechas sobre posibles nexos directos con el entorno del narcotráfico, lo que agravó la situación migratoria del boxeador.
Chávez Jr. ingresó a EE.UU. en agosto de 2023 con una visa de turista B2, que expiró en febrero de 2024. En abril de ese año intentó solicitar la residencia permanente al casarse con Muñoz, ciudadana estadounidense con presuntas conexiones con el crimen organizado.
Deportación inminente y futuro incierto
Las autoridades estadounidenses ya iniciaron el proceso de expulsión acelerada, lo que significa que en cuestión de horas o días Julio César Chávez Jr. será deportado a México.
Su caso genera dudas legales complejas: si regresa, podría ser aprehendido por la Fiscalía mexicana debido a la orden vigente por delitos relacionados con el crimen organizado.
En medio del escándalo, ni Chávez Jr. ni su padre han emitido declaraciones públicas. El silencio, sin embargo, resuena más fuerte ante la gravedad del panorama.
Impacto en la imagen de una leyenda del boxeo mexicano
Para muchos, el nombre de Julio César Chávez representa honor y grandeza en el deporte. Ver a su hijo envuelto en acusaciones tan graves como el tráfico de armas y presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, genera una fuerte disonancia entre la herencia deportiva y el presente turbulento.
Este caso no solo implica a un exdeportista, sino que refleja los nuevos enfoques de seguridad nacional que Estados Unidos está aplicando contra organizaciones del crimen organizado.
