Harfuch revela fracturas del Cártel de Santa Rosa de Lima pese a nuevos aliados

El secretario Omar García Harfuch afirmó que el Cártel de Santa Rosa de Lima intenta fortalecerse con otras células, pero las disputas internas agravan la violencia.

Harfuch revela fracturas del Cártel de Santa Rosa de Lima pese a nuevos aliados
Harfuch revela fracturas del Cártel de Santa Rosa de Lima pese a nuevos aliados

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reveló que el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), aunque disminuido tras la captura de su líder José Antonio Yépez Ortiz “El Marro”, busca fortalecerse sumando otras células criminales.
Sin embargo, estas alianzas no han traído estabilidad, sino pugnas internas que han incrementado la violencia en Guanajuato.

“El Cártel de Santa Rosa de Lima, si bien mantiene una rivalidad con el CJNG, ahora también enfrenta divisiones entre sus propias células”, explicó Harfuch.

El funcionario destacó que la organización fundada por El Marro opera principalmente con vínculos familiares, y que las autoridades mantienen un seguimiento de inteligencia sobre los nuevos liderazgos que intentan mantener el control territorial en el Bajío.

Disputas internas y presencia de extranjeros

Durante una reunión virtual con periodistas, García Harfuch confirmó que se ha detectado presencia de integrantes extranjeros dentro de las filas del CSRL, aunque descartó una llegada masiva.

“Hemos tenido presencia de extranjeros, no solo en Guanajuato. También en otros estados se han registrado detenciones, incluso de agresores extranjeros”, precisó.

Estas nuevas incorporaciones buscan reforzar las operaciones del cártel, pero las disputas entre células aliadas han derivado en una fragmentación que dificulta su cohesión y ha multiplicado los hechos violentos en la región.

Resultados de la coordinación federal y estatal

El secretario subrayó que la reducción de homicidios en Guanajuato, entidad que llegó a ocupar el primer lugar nacional en asesinatos, se debe a la coordinación con el gobierno estatal y a operativos conjuntos con la Defensa Nacional y la Guardia Nacional.

Entre las detenciones clave, destacó la de:

  • José Francisco “N”, alias Alfa 1, líder de una célula implicada en el ataque al bar Los Cantaritos en Querétaro.
  • Genaro “N”, “El Silencio”, presunto jefe del CJNG vinculado a secuestros y violencia en Guanajuato y Michoacán.
  • Gustavo Botello “El Viejón”, jefe operativo de La Barredora, grupo afín al CJNG.

Estas capturas, señaló Harfuch, han permitido identificar redes criminales y reducir los homicidios, aunque persisten focos de violencia local.

La estrategia: inteligencia y operativos focalizados

Harfuch explicó que la actual política de seguridad prioriza inteligencia, coordinación y operativos quirúrgicos, enfocándose tanto en delincuentes como en funcionarios vinculados al crimen.

“No basta con detener a sicarios; también hay que desmantelar las redes de protección institucional”, enfatizó.

Aunque reconoció avances —una baja sostenida en homicidios del 60%—, el funcionario fue claro: la violencia no ha desaparecido y los esfuerzos deben mantenerse constantes.

Una delincuencia cambiante y adaptativa

El secretario recordó que la delincuencia organizada “es cambiante”, citando el caso de Sinaloa, donde la situación actual difiere radicalmente del inicio del sexenio.
“Los grupos mutan, se dividen y se reagrupan. Esa es la razón por la que debemos mantener el ritmo operativo”, afirmó.El panorama criminal en Guanajuato refleja una transición dentro del Cártel de Santa Rosa de Lima: debilitado por detenciones y fracturas internas, intenta sobrevivir mediante alianzas con otros grupos.
Pero esas mismas alianzas están generando una espiral de violencia que complica el control territorial y la paz en la región.

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