México asesta poderoso golpe al narco con aseguramientos millonarios

El Gabinete de Seguridad ejecutó operativos en varios estados que dejaron un golpe financiero de más de 892 mdp al narco con aseguramientos clave.

México asesta poderoso golpe al narco con aseguramientos millonarios
México asesta poderoso golpe al narco con aseguramientos millonarios

Golpe al narco, así resumió un oficial del Gabinete de Seguridad lo que ocurrió este fin de semana en México. La frase, breve pero contundente, se volvió el hilo conductor de una serie de operativos simultáneos que recorrieron Sinaloa, Baja California, Campeche, Puebla y otros puntos estratégicos donde el crimen organizado mantiene estructuras activas. Para entender su impacto, basta imaginar la escena inicial: agentes, marinos y militares avanzando entre cerros y bodegas ocultas, siguiendo rutas clandestinas que no aparecen en los mapas oficiales, guiados únicamente por inteligencia y semanas de vigilancia silenciosa.

El ambiente previo a estos golpes no fue casual. Desde hace meses, el Gobierno de México había identificado un patrón: el aumento de la producción de metanfetamina y fentanilo, impulsado por laboratorios clandestinos cada vez más sofisticados. Este fin de semana fue el momento decisivo para actuar. Y así, con coordinación quirúrgica, cada aseguramiento comenzó a construir una historia que, en conjunto, generó una afectación económica superior a 892 millones 447 mil pesos para las organizaciones criminales.

Un recorrido entre laboratorios, bodegas y rutas: el mayor golpe al narco del año

El capítulo más importante de esta narrativa se escribió en Sinaloa, donde los operativos se convirtieron en un mensaje directo para las estructuras criminales. En Culiacán, Cosalá y Badiraguato, las fuerzas federales inhabilitaron un laboratorio y seis narcobodegas repletas de material químico. Los números hablan por sí solos: 9 mil 115 litros y 4 mil 135 kilos de sustancias para metanfetamina, reactores, tanques, condensadores y equipo industrial que supera en valor los mil 32 millones de pesos.

Para un observador externo, cada bodega parecía una estructura abandonada. Pero al abrir las puertas, los agentes encontraban mezcladores de gran capacidad, instrumentos de síntesis orgánica, líneas de gas y contenedores etiquetados en clave. Era el corazón de la producción sintética. Y ese corazón fue apagado.

En Mazatlán, la Marina encontró un doble fondo en una unidad de carga. Allí, embalados al milímetro, estaban 605 kilos de metanfetamina y 21 paquetes con cocaína, fentanilo y otras sustancias valuadas en 282.2 millones de pesos. El operativo se desarrolló como una escena de película, pero con precisión real: un perro entrenado marcó la zona crítica, los oficiales desmontaron el panel y apareció el cargamento que, de haber llegado a su destino, habría multiplicado su valor en el mercado negro.

A mitad de esta historia —cuando el esfuerzo coordinado parecía ya suficiente— surgió otro golpe al narco: en Choix, en el poblado Puerto La Judía, autoridades federales desmantelaron un laboratorio clandestino con mil 425 kilos de metanfetaminas, 600 litros de precursores y material industrial cuyo valor asciende a 480.5 millones de pesos.

Operativos en otros estados revelan la extensión de las redes delictivas

La operación del fin de semana no se limitó al norte del país. En Baja California, el Ejército destruyó una narcobodega con 2 mil 250 litros de precursores, valuados en 45 millones de pesos. En Campeche, un vehículo procedente de Guadalajara llevaba metanfetamina, marihuana y vapeadores con destino a Cancún, una ruta que ya se había detectado pero no se había frenado. Con el decomiso de 39 kilos de metanfetamina y 1,575 kilos de marihuana, el Ejército y la Guardia Nacional cerraron un flujo valuado en 15.6 millones de pesos.

En Puebla, un cateo en San Andrés Cholula permitió detener a un presunto operador de tráfico de metanfetamina y cocaína, asegurando armas, pastillas de fentanilo y vehículos. Aunque el valor es menor comparado con Sinaloa, estos puntos estratégicos son nodos clave de distribución.

Una jornada que redefine la estrategia nacional

Para los analistas de seguridad, este despliegue confirma que la estrategia del Gabinete de Seguridad está ajustándose no solo para decomisar, sino para afectar las finanzas criminales. La noción de “seguir el dinero” se vuelve literal cuando un fin de semana logra impactar casi 900 millones de pesos en insumos, drogas y equipamiento industrial.

Y así, mientras los informes oficiales cierran cifras, la narrativa completa emerge con claridad: México reafirma su intención de romper estructuras, cortar rutas y devolver control a zonas disputadas. Un mensaje claro, firme y contundente.

Porque al final, todo se resume en una idea que marcó el inicio, el desarrollo y el cierre de estos operativos: golpe al narco.

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