Explosión de pipa provoca incendio y tragedia en la carretera México–Tuxpan

Una pipa que transportaba combustible explotó en la carretera México–Tuxpan, Hidalgo; suman varias tragedia de este tipo.

Explosión de pipa provoca incendio y tragedia en la carretera México–Tuxpan

Una fuerte explosión de una pipa registrada durante la madrugada de este 22 de enero en la carretera México–Tuxpan dejó al menos una persona muerta y provocó el cierre total de la vialidad. El accidente ocurrió a la altura del kilómetro 109, en la caseta de San Alejo, en el municipio de Tulancingo, Hidalgo.

De acuerdo con los primeros reportes, un tractocamión de doble remolque que transportaba combustible se salió del camino y cayó desde un puente, lo que provocó una explosión seguida de un incendio de gran magnitud. Las llamas y la columna de humo fueron visibles a varios kilómetros de distancia, generando alarma entre automovilistas y habitantes de la zona.

Tras el siniestro, elementos de la Guardia Nacional, policías municipales y estatales, así como cuerpos de Bomberos y personal especializado en materiales peligrosos, acudieron al lugar para controlar el fuego y reducir los riesgos. Debido a la magnitud del incidente, la autopista fue cerrada completamente en ambos sentidos para permitir las labores de emergencia.

Las autoridades confirmaron que el operador de la unidad perdió la vida en el lugar. Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas oficiales del accidente, por lo que las investigaciones continúan.

Otro incidente con pipas en Hidalgo

Horas antes, durante la noche, también se registró el cierre de la carretera Tula–Tlahuelilpan, a la altura de la localidad de Iturbe, luego de que una pipa presentara un derrame de ácido sulfúrico. El incidente obligó a activar protocolos de seguridad ante el riesgo químico.

Este hecho se suma a otro ocurrido apenas un día antes en el municipio de Tizayuca, donde una pipa con falla mecánica provocó el cierre del centro de la ciudad, evidenciando una cadena de incidentes relacionados con el transporte de materiales peligrosos.

El riesgo invisible del transporte de gas LP y combustibles

Aunque el gas LP y otros combustibles forman parte de la vida cotidiana y abastecen a millones de hogares, su traslado por carretera implica un riesgo constante que muchas veces pasa desapercibido. En México, la demanda anual de gas LP alcanza las 8.6 millones de toneladas, y gran parte de su distribución se realiza mediante pipas.

El volumen que transportan estas unidades es clave para dimensionar el peligro. Las pipas pequeñas pueden cargar entre 5 mil y 12 mil litros; las medianas, de 20 mil a 30 mil litros; y las de gran capacidad alcanzan hasta 45 mil litros. Una sola unidad puede transportar el equivalente al consumo de cientos de viviendas, lo que explica la gravedad de un accidente.

¿Por qué ocurren estos accidentes?

Datos de la Asociación de Distribuidores de Gas (ACARMEX) señalan que los principales factores detrás de los percances con pipas son el exceso de velocidad, que representa casi el 38% de los casos, seguido de fallas mecánicas y causas no determinadas. También influyen la invasión de carril, no ceder el paso, choques y pérdida de control.

A estos factores se suman el cansancio de los operadores, el mal estado de las carreteras, la falta de señalización y maniobras riesgosas, especialmente en tramos de alta velocidad o zonas urbanas.

¿Qué tan peligroso es el gas LP?

El gas LP está clasificado como altamente inflamable. Puede encenderse con facilidad al entrar en contacto con chispas, fuego o superficies calientes. Además, al ser más pesado que el aire, tiende a acumularse en zonas bajas como alcantarillas, sótanos o pasos a desnivel, lo que incrementa el riesgo de explosión.

En espacios cerrados y sin ventilación, una fuga puede detonar en cuestión de segundos.

¿Qué ocurre durante una emergencia?

Los protocolos oficiales indican que, ante una fuga o incendio de este tipo, el área debe evacuarse en un radio de entre 300 y 500 metros. En zonas urbanas, los cuerpos de bomberos pueden tardar entre 5 y 15 minutos en llegar, mientras que en carreteras o áreas periféricas el tiempo de respuesta puede superar los 20 minutos, un lapso crítico para evitar una tragedia mayor.

Entre los factores que elevan el riesgo se encuentran válvulas y cisternas sin mantenimiento adecuado, unidades que operan sin permisos actualizados y la circulación de pipas en avenidas saturadas o de alto tráfico.

Las autoridades reiteraron el llamado a extremar precauciones y reforzar la supervisión de este tipo de transporte, luego de una jornada marcada por accidentes que volvieron a poner sobre la mesa los peligros del traslado de materiales altamente inflamables.

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