El Tren de Aragua CDMX ya no es solo una advertencia en reportes federales: es una realidad documentada en expedientes judiciales. En apenas dos años, la Fiscalía de Investigación de los Delitos de Trata de Personas ha abierto 103 carpetas de investigación relacionadas con este delito en la Ciudad de México, una cifra que revela la dimensión de una crisis que avanza en silencio.
Detrás de los números hay historias de mujeres engañadas, compradas y desplazadas como mercancía dentro de una red criminal internacional que encontró en la capital mexicana un territorio rentable y vulnerable.
Cuauhtémoc, el epicentro del Tren de Aragua CDMX
De acuerdo con datos oficiales de la Fiscalía General de Justicia, 27 por ciento de las denuncias por trata se concentran en la alcaldía Cuauhtémoc. Calles como Mina, Juan Aldama, Antonio Caso y James Sullivan se han convertido en el núcleo operativo de la organización.
Entre 2023 y 2025, solo en esta demarcación se abrieron 28 investigaciones, muchas de ellas relacionadas con explotación sexual sistemática bajo control total del grupo criminal. Colonias como Centro, Doctores y Obrera también aparecen de forma recurrente en las denuncias.
Autoridades federales y locales coinciden: el Tren de Aragua no actúa de manera dispersa, sino bajo un esquema territorial bien definido, donde el control de calles específicas es clave para su operación.
Mujeres endeudadas y sometidas: así opera la red
Uno de los elementos más graves documentados en las carpetas de investigación es el mecanismo de deuda. Mujeres extranjeras ingresan al país desde la frontera sur y llegan a la Ciudad de México con adeudos que oscilan entre 12 mil y 14 mil dólares.
La deuda no es simbólica: se cobra con prostitución forzada.
En uno de los casos rescatados por la fiscalía, quedó asentado que la víctima fue comprada por la organización y trasladada constantemente a distintos puntos de la ciudad sin conocer su ubicación. Un vehículo pasaba por ella, la llevaba a trabajar y luego la recogía, en un ciclo de control absoluto.
Este patrón se repite en múltiples expedientes y confirma que el Tren de Aragua CDMX opera con logística, vigilancia y castigos internos para asegurar el pago.
El crecimiento del delito año por año
Las cifras muestran una evolución preocupante:
- 2023: 50 carpetas de investigación en la ciudad, siete en Cuauhtémoc
- 2024: 33 expedientes, 11 concentrados en el primer cuadro
- 2025: 20 carpetas abiertas, 10 solo en Cuauhtémoc
Lejos de desaparecer, la red se reorganizó y se concentró, fortaleciendo su presencia en zonas estratégicas donde la explotación sexual genera ingresos constantes.
A mitad del análisis, el Tren de Aragua CDMX deja claro que su estrategia no es expandirse sin control, sino dominar puntos clave y reducir riesgos.
El reto para las autoridades y la sociedad
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana ha advertido que el modelo del Tren de Aragua resultó rentable por la combinación de migración vulnerable, corrupción local y baja denuncia. Muchas víctimas temen acudir a las autoridades por amenazas, estatus migratorio o represalias contra sus familias.
El desafío no es solo policial, sino social y estructural: identificar víctimas, romper redes de complicidad y garantizar protección real para quienes logran escapar.
Tren de Aragua CDMX: un problema que exige atención urgente
Al cierre de este panorama, el Tren de Aragua CDMX representa una de las amenazas más complejas para la seguridad y los derechos humanos en la capital. Las 103 denuncias no son una estadística fría: son la evidencia de un sistema criminal que se alimenta del silencio.
Visibilizar el problema es el primer paso para combatirlo. Ignorarlo solo fortalece a quienes lucran con la vida de otras personas.
