Una grave crisis institucional sacude a Linares, Nuevo León. Fuerza Civil ha tomado el control total de la policía municipal por tiempo indefinido, tras la detención de su director, Ernesto «N», por el delito de desaparición forzada.
El municipio de Linares, en la región citrícola de Nuevo León, es el escenario de un colapso en su aparato de seguridad local. En una acción drástica y contundente, el gobierno estatal ordenó a Fuerza Civil asumir el mando total y operativo de la policía municipal, despojando de sus funciones a todos los elementos locales. La medida, publicada en el Periódico Oficial del Estado, será por tiempo indefinido.
Esta intervención se produjo simultáneamente a la ejecución de una orden de aprehensión en contra del director de Seguridad Pública de Linares, Ernesto «N», y otros mandos de la corporación. El cargo que se les imputa es de extrema gravedad: desaparición forzada de un ciudadano.
La Cadena de Hechos: Desaparición, Asesinato e Infiltración
La crisis en Linares se desató a través de una cadena de eventos que revelan una presunta y profunda infiltración del crimen en las instituciones locales.
* La Desaparición: El 3 de abril, un ciudadano identificado como Juan Jesús Padrón Gómez, de 37 años, fue detenido por policías municipales de Linares. Desde ese momento, se desconoce su paradero. La investigación de la Fiscalía apuntó a la cúpula de la policía local como presunta responsable.
* El Asesinato: El sábado 7 de junio, apenas tres días antes de la intervención, Juan Pulido Díaz, secretario del Ayuntamiento de Linares, fue asesinado a balazos a las afueras de su domicilio. Este crimen de alto nivel encendió todas las alarmas sobre la situación de violencia en el municipio.
* La Intervención: Con la investigación por desaparición forzada apuntando al director de la policía y el reciente asesinato del secretario municipal como telón de fondo, el estado determinó que la corporación local no era confiable.
> «Ya hoy tenemos el total control de Linares. (…) lo que queremos saber no es el delincuente, sino qué hay detrás, porqué había policías infiltradas que no cooperaban”, declaró el gobernador Samuel García, confirmando la sospecha de que la policía local estaba comprometida.
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Esta es la segunda vez en menos de dos años que Fuerza Civil se ve obligada a intervenir la policía de Linares, lo que evidencia un problema crónico de corrupción y violencia en la zona, una región estratégica por su conexión carretera con el estado de Tamaulipas.
Los mandos detenidos ya se encuentran a disposición de un juez para enfrentar el proceso penal por desaparición forzada, un delito considerado de lesa humanidad. Mientras tanto, la seguridad de más de 100,000 habitantes de Linares queda en manos de la fuerza estatal, con el enorme reto de limpiar una institución presuntamente podrida desde sus cimientos.
