El arresto de Julio César Chávez Jr. en California ha destapado una caja de pandora de graves acusaciones en México. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que existe una orden de aprehensión en su contra desde 2023 por delincuencia organizada y tráfico de armas.
El ocaso de la carrera boxística de Julio César Chávez Jr. ha dado paso a un oscuro capítulo judicial que lo vincula directamente con una de las organizaciones criminales más peligrosas del mundo. Tras su detención por agentes de inmigración (ICE) en Studio City, California, por residir ilegalmente en el país, las autoridades mexicanas revelaron la magnitud de los cargos que enfrenta en su tierra natal.
La Fiscalía General de la República (FGR) emitió un comunicado confirmando que sobre el pugilista pesa una orden de aprehensión activa desde marzo de 2023, no solo por presuntos vínculos, sino por su participación activa en los delitos de delincuencia organizada y tráfico de armas.
La Acusación Más Grave: «Costal de Box» para el Cártel
Más allá de los cargos generales, ha trascendido una acusación específica y perturbadora por parte de la FGR que pinta un retrato escalofriante del rol que presuntamente jugaba Chávez Jr. dentro de la estructura del Cártel de Sinaloa.
Según las investigaciones, el boxeador habría actuado como un brazo ejecutor o «golpeador» bajo las órdenes directas de Néstor Isidro Pérez Salas, alias «El Nini», quien fuera el temido jefe de seguridad de «Los Chapitos», la facción del cártel liderada por los hijos de Joaquín «El Chapo» Guzmán.
La función de Chávez Jr., según esta línea de investigación, era utilizar su fuerza y habilidades como boxeador para castigar físicamente a miembros de la organización que cometían errores o descuidos. La FGR describe que los golpeaba como si fueran «costales de box», una humillante y brutal forma de disciplina interna.
«Se cree que Chávez también es afiliado al Cártel de Sinaloa», añade un comunicado del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., reforzando las acusaciones de las autoridades mexicanas.
Un Futuro Entre Rejas
Estas acusaciones transforman la percepción pública de Chávez Jr., pasando de ser una figura trágica con problemas de adicciones a un presunto participante activo en la violencia de un cártel. Su situación legal es extremadamente compleja. En Estados Unidos, enfrenta la deportación por su estatus migratorio irregular.
Una vez deportado a México, deberá enfrentar a la justicia por los delitos imputados por la FGR. De ser encontrado culpable de todos los cargos, que incluyen delincuencia organizada en su modalidad de cometer delitos contra la salud y tráfico de armas, podría enfrentar una sentencia de hasta 70 años de prisión.
El caso de Julio César Chávez Jr. se ha convertido en un impactante ejemplo de cómo las líneas entre la fama, el deporte y el crimen organizado pueden desdibujarse peligrosamente en ciertos círculos de Culiacán, la cuna tanto de una de las más grandes leyendas del boxeo como del cártel más notorio del mundo.
