En México, los accidentes se han convertido en la principal causa de muerte entre niños de 5 a 14 años de edad, de acuerdo con las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este dato revela una realidad alarmante: cada año, cientos de menores pierden la vida en circunstancias que podrían prevenirse.
Qué revelan las cifras oficiales
Los datos del INEGI muestran que en 2024 se registraron 471 muertes por accidentes entre menores de 5 a 9 años y 645 en el grupo de 10 a 14 años.
Esto coloca a los accidentes por encima de enfermedades como los tumores malignos, que ocupan el segundo lugar, y del suicidio, que tristemente aparece como la tercera causa de muerte entre los adolescentes más jóvenes.
Un problema que crece con la edad
El análisis revela una tendencia preocupante: conforme aumenta la edad, crece también la incidencia de muertes por causas violentas o prevenibles.
- En el grupo de 5 a 9 años, los tumores malignos fueron la segunda causa con 390 decesos, mientras que las malformaciones congénitas ocuparon el tercer lugar con 236 casos.
- En el grupo de 10 a 14 años, además de los accidentes (645), los tumores malignos sumaron 512 muertes, y los suicidios alcanzaron 230, lo que significa que cada 1.59 días un menor se quitó la vida en el país.
Las otras causas detrás de las cifras
En los niños más pequeños (5 a 9 años), la lista de causas continúa con enfermedades como la parálisis cerebral (138 casos), la influenza y neumonía (119), la epilepsia (68) y los homicidios (67).
El panorama no mejora para los mayores de 10 años, donde los homicidios se ubicaron como la quinta causa de muerte con 198 casos, es decir, cada 1.84 días un menor fue víctima de un crimen.
El suicidio infantil: un llamado urgente a la acción
El dato más impactante es el del suicidio infantil. Que sea la tercera causa de muerte entre los niños de 10 a 14 años evidencia una crisis silenciosa de salud mental.
Expertos coinciden en que factores como la violencia familiar, el acoso escolar, la presión social y la falta de atención psicológica son detonantes que requieren atención inmediata por parte de las autoridades y la sociedad.
Urge fortalecer la prevención y la educación
Organizaciones civiles y especialistas en salud infantil insisten en la necesidad de reforzar la educación preventiva, promover entornos seguros y garantizar la atención psicológica en las escuelas.
Asimismo, recomiendan campañas de sensibilización para padres y cuidadores, pues muchos accidentes —como caídas, intoxicaciones o atropellamientos— pueden evitarse con supervisión y medidas básicas de seguridad.
Más allá de los números: una tragedia nacional
Cada número en las estadísticas representa una vida perdida y una familia destruida. Los accidentes, los suicidios y los homicidios infantiles no son hechos aislados, sino reflejo de una crisis estructural en la protección de la niñez mexicana.
El reto no solo es registrar menos muertes, sino crear un país donde los niños puedan crecer sin miedo y con oportunidades de desarrollo físico y emocional.
