Sheinbaum y AMLO: la disputa silenciosa detrás de la reelección de Rosario Piedra

Rosario Piedra Sheinbaum y AMLO

La reelección de Rosario Piedra: una batalla de poder entre Sheinbaum y AMLO

Este martes, la Cámara de Senadores aprobó la reelección de Rosario Piedra al frente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), una decisión que ha desatado tensiones entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su predecesor, Andrés Manuel López Obrador. En una breve respuesta, Sheinbaum afirmó: “Es una decisión que se tomó en el Senado, y hasta ahí”. Sus palabras revelaron más de lo que ocultaron: una guerra silenciosa por el control de las decisiones cruciales en México.

La sesión de reelección fue mucho más que un proceso burocrático; fue un espacio en el que la oposición y algunos senadores de Morena expresaron su descontento, sosteniendo que esta reelección no solo reafirma el control de López Obrador sobre instituciones clave, sino que podría representar un freno a las intenciones de Sheinbaum por marcar su propio rumbo.

Rosario Piedra y la CNDH: un símbolo de la influencia de López Obrador

La elección de Rosario Piedra en 2019 fue vista como un giro en la CNDH. Desde entonces, se le ha percibido más como una defensora de la administración federal que como un verdadero contrapeso. En su momento, López Obrador consideró a la CNDH un obstáculo burocrático y promovió a Piedra con la intención de reformarla desde adentro. Esta estrategia fue cuestionada tanto por críticos de la 4T como por quienes defendían una CNDH independiente. Con su reelección, el poder de AMLO sobre la institución parece asegurado, una postura que ha generado dudas sobre la autoridad de Sheinbaum para implementar su visión.

Un Senado dividido: Morena entre la lealtad a AMLO y la autonomía de Sheinbaum

Durante la sesión del martes, senadoras de la oposición denunciaron que senadores de Morena expresaron en privado su descontento con la reelección de Piedra, pero que, por “línea partidista”, votaron a favor. El poder de López Obrador sigue presente, y la presidenta no parece dispuesta a oponerse, a pesar de los costos políticos que esto podría acarrearle.

A diferencia de otros presidentes, López Obrador continúa ejerciendo influencia directa a través de canales no convencionales. Por ejemplo, se dice que mantiene un sistema de comunicación encriptado conocido como el “teléfono rojo” desde su residencia en Tlalpan y su rancho en Palenque, lo que le permite comunicarse con líderes de Morena en ambas cámaras y miembros de su círculo cercano. Este “teléfono rojo” ha sido un recurso de comunicación directa con algunos senadores, especialmente en los últimos días, para garantizar el apoyo a su agenda y a la reelección de Piedra.

Sheinbaum en una encrucijada: ¿seguir o romper con el legado de AMLO?

Para Sheinbaum, esta situación plantea una difícil decisión: seguir bajo la sombra de AMLO o comenzar a construir su propio liderazgo. La intervención continua de AMLO se asemeja a la de expresidentes como Luis Echeverría, quien usó el “teléfono rojo” para influir en su sucesor, José López Portillo. Sin embargo, en ese entonces, el secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles, tomó la decisión de desconectar la línea para proteger la autonomía presidencial.

En el caso de Sheinbaum, el proceso de reafirmación de Piedra en la CNDH pone en relieve su dependencia del exmandatario, una situación que amenaza con erosionar su propia autoridad. Si bien no ha dado señales claras de buscar romper con López Obrador, la creciente presión y los cuestionamientos en torno a la CNDH y su autonomía podrían forzarla a tomar decisiones que demuestren un liderazgo independiente.

La CNDH, entre el activismo político y la autonomía institucional

La CNDH debería ser un organismo dedicado a proteger los derechos humanos de todos los ciudadanos y a defender a los sectores vulnerables. Sin embargo, bajo la administración de Piedra, la Comisión ha sido acusada de ser un respaldo para las decisiones del Ejecutivo, una percepción que erosiona su legitimidad. La reelección de Piedra fue vista por muchos como una ratificación de la visión de AMLO, lo que pone en riesgo la autonomía de una institución clave para la defensa de los derechos en México.

El descontento es especialmente fuerte en sectores que consideran a la CNDH un contrapeso necesario ante la concentración de poder en el Ejecutivo. Para Sheinbaum, permitir que la CNDH continúe bajo el control de una figura vinculada estrechamente con AMLO podría dificultar su tarea de fortalecer el estado de derecho y los derechos humanos en el país.

¿Qué sigue para Sheinbaum y la CNDH?

En este delicado momento de la política mexicana, Sheinbaum enfrenta un reto sin precedentes: ganar la confianza de los ciudadanos mientras equilibra su relación con López Obrador. La decisión de la reelección de Rosario Piedra en la CNDH podría ser solo el comienzo de una serie de dilemas donde Sheinbaum deberá decidir si sigue las directrices de AMLO o asume un liderazgo independiente. El tiempo dirá si su estrategia será alinearse o trazar su propio camino.

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