En la Ciudad de México, la consejera jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy, lanzó una propuesta que promete transformar el panorama de la justicia mexicana: la reforma a la Ley de Amparo. Su objetivo es claro: actualizar y modernizar el juicio de amparo para hacerlo más ágil y sencillo, sin que se convierta en un escudo para quienes buscan evadir responsabilidades, como ocurre en casos de créditos fiscales.
La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la iniciativa, aunque señaló que corresponderá al Senado decidir si debe someterse a parlamento abierto, un ejercicio clave para el debate democrático.
¿Por qué cambiar el juicio de amparo?
Durante décadas, el amparo ha sido fundamental para garantizar derechos. Sin embargo, también ha sido usado de manera indebida. Casos emblemáticos muestran cómo empresas inhabilitadas, deudores fiscales e incluso giros negros lograron frenar procesos durante años mediante suspensiones.
Arturo Zaldívar recordó que incluso casinos, centros nocturnos y deudores alimentarios se beneficiaron de amparos para evadir obligaciones, afectando al orden público y la justicia.
Lo que plantea la iniciativa
La propuesta busca que:
- Sólo el acto final de un proyecto de ejecución sea impugnable, evitando que los procesos se alarguen por décadas.
- El juicio de amparo se digitalice con plena validez legal, modernizando trámites y reduciendo tiempos.
- Se establezcan plazos y términos claros para resolver demandas de amparo, algo inexistente hasta ahora.
- Se exija una garantía sólida, como depósitos o cartas de crédito, para suspensiones provisionales en créditos fiscales.
Godoy subrayó: “No se está quitando ningún derecho; el juicio de amparo sigue protegido en la Constitución. Lo que se busca es fortalecerlo con reglas claras”.
Justicia digital y protección del interés público
Uno de los ejes más novedosos es la incorporación del juicio de amparo digital, con documentos electrónicos reconocidos legalmente. Esto no elimina la vía tradicional, pero obliga a los tribunales a digitalizar procedimientos, un paso hacia una justicia moderna, accesible y transparente.
La propuesta también busca proteger el orden público y el interés social, garantizando que delitos como el lavado de dinero no encuentren en el amparo un refugio. Zaldívar advirtió que hoy, cuando la Unidad de Inteligencia Financiera congela cuentas relacionadas con delincuencia organizada, muchas son liberadas gracias a amparos, lo que debilita la lucha contra el crimen.
Un paso hacia una justicia efectiva
El juicio de amparo es una de las instituciones jurídicas más importantes de México. Esta reforma no lo elimina ni lo debilita; al contrario, pretende devolverle legitimidad, cerrando la puerta a quienes lo utilizan como estrategia dilatoria y abriendo camino a una justicia más rápida y eficaz.
El reto será lograr consenso en el Senado de la República, donde la discusión sobre parlamento abierto marcará el rumbo de una de las reformas más relevantes de este sexenio.
