Receta para la paz: Aprendiendo de los errores en políticas de seguridad en México

Receta para la paz: Aprendiendo de los errores en políticas de seguridad en México

La violencia en México ha sido un desafío persistente durante décadas, pero comprender los errores del pasado puede ayudar a evitar que se repitan. Para ello, es crucial analizar las decisiones equivocadas que marcaron las políticas de seguridad de los últimos 30 años y diseñar una «receta» efectiva para construir la paz en el país.

1. Creer en un estratega único: el caso García Luna

Uno de los errores más evidentes fue concentrar toda la responsabilidad de la seguridad en una sola figura. Durante el gobierno de Felipe Calderón, Genaro García Luna fue el encargado de liderar la estrategia contra el crimen organizado, a pesar de las advertencias de otros miembros del gabinete sobre su historial. Este exceso de confianza no solo debilitó la estrategia general, sino que terminó exponiendo a la administración a escándalos de corrupción y vínculos criminales.

Lección clave: Una estrategia de seguridad debe ser colectiva, basada en equipos interdisciplinarios con supervisión constante.

2. Nombrar políticos sin experiencia técnica

Designar líderes políticos sin formación en seguridad ha sido una práctica recurrente. Enrique Peña Nieto confió en Miguel Ángel Osorio Chong, quien centró sus esfuerzos más en su aspiración presidencial que en construir una estrategia sólida. Del mismo modo, en los primeros años del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, Alfonso Durazo lideró la seguridad pública con objetivos políticos claros: gobernar Sonora.

Lección clave: Es esencial que los responsables de la seguridad sean expertos en la materia y no utilicen el cargo como trampolín político.

3. Competencia interna en el gabinete

La rivalidad entre dependencias ha sido otro factor que sabotea las estrategias. Bajo el mandato de Calderón, la competencia entre Sedena y Semar, así como entre la Secretaría de Seguridad y la Procuraduría, fragmentó esfuerzos. Durante el sexenio de Peña Nieto, el modelo de “super secretarios” dividió el presupuesto y obstaculizó la colaboración.

Lección clave: La coordinación interinstitucional y una jerarquía clara son esenciales para el éxito en la lucha contra la violencia.

4. Dependencia excesiva de las Fuerzas Armadas

Aunque el apoyo de las Fuerzas Armadas es crucial, depender exclusivamente de ellas para tareas de seguridad pública ha sido un error recurrente. El despliegue militar sin estrategias complementarias de desarrollo social y justicia ha demostrado ser insuficiente para alcanzar la paz.

Lección clave: Las fuerzas civiles deben fortalecerse, con policías locales capacitadas y una justicia eficaz que ataque la raíz del problema.

5. Despreciar a gobiernos locales

Estados y municipios tienen un papel clave en la seguridad pública. Sin embargo, la tendencia a centralizar decisiones y quitarles responsabilidad ha debilitado los esfuerzos a nivel local. Un ejemplo evidente es la crisis en Sinaloa, exacerbada por pactos políticos y criminales que ignoraron las necesidades del estado.

Lección clave: La colaboración entre los tres niveles de gobierno es fundamental para enfrentar la inseguridad.

6. Pactos de impunidad: los cimientos de la crisis

En muchos estados, como Sinaloa, la violencia tiene raíces profundas en pactos de impunidad que han permitido al crimen organizado operar con libertad durante décadas. Estos acuerdos, lejos de resolver los problemas, los perpetúan.

Lección clave: Es imprescindible combatir la corrupción y garantizar que la justicia alcance a quienes están detrás de estas redes de complicidad.

¿Y Estados Unidos? La responsabilidad compartida

Aunque Estados Unidos es responsable del consumo masivo de drogas y del tráfico de armas hacia México, el gobierno mexicano también debe asumir su parte al no controlar las aduanas y permitir la entrada de precursores químicos.

Lección clave: La cooperación bilateral debe basarse en la corresponsabilidad, con acciones claras de ambos lados de la frontera.

Agenda estratégica para 2025: Reunión de Embajadores y Cónsules

La próxima Reunión de Embajadores y Cónsules (REC) será clave para redefinir las prioridades de México en materia de seguridad y política exterior, especialmente ante las tensiones globales y el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

Es el momento de que México recupere un papel activo en la diplomacia y en la construcción de estrategias de seguridad que trasciendan intereses políticos inmediatos.

Colofón: Una receta para la paz

Construir una estrategia de seguridad efectiva en México requiere aprender de los errores del pasado:

  • Evitar la centralización en una sola figura.
  • Priorizar la experiencia técnica sobre intereses políticos.
  • Fomentar la coordinación interinstitucional.
  • Fortalecer los gobiernos locales.
    Con un enfoque integral y comprometido, México puede sentar las bases para la paz duradera que tanto necesita.

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