
Una última sesión que marca un cambio histórico
El 20 de agosto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) celebró su última sesión del Pleno con la actual integración de ministros. Entre mensajes y posicionamientos, la ministra Lenia Batres Guadarrama calificó este cierre como “el fin del neoliberalismo” en el Poder Judicial, asegurando que inicia una nueva etapa en la historia constitucional de México.
Durante el acto protocolario se validó la elección de las magistraturas de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), marcando oficialmente el fin del periodo de los ministros actuales. A partir del 1 de septiembre, tras las elecciones del 1 de junio, llegarán nueve nuevos ministros encabezados por Hugo Aguilar Ortiz, presidente electo del órgano.
La despedida de los ministros salientes
De los diez ministros en funciones, siete concluirán su ciclo el 31 de agosto, lo que supone una de las renovaciones más amplias en la historia reciente de la Corte. Con ello, el máximo tribunal del país experimentará un relevo generacional que transformará su dinámica interna y su papel frente a los otros poderes de la Unión.
En la última sesión extraordinaria, realizada el 19 de agosto, se resolvieron pendientes relacionados con temas electorales. No obstante, aún están programados para el 26 de agosto los informes de actividades de la Primera y Segunda Sala, que cerrarán formalmente el ciclo judicial.
El mensaje de Lenia Batres Guadarrama
En sus redes sociales, la ministra conocida como la “Ministra del Pueblo” compartió su postura sobre la salida de la actual composición de la SCJN. Para Batres, esta etapa representó un alejamiento de la tradición constitucional mexicana que, históricamente, había protegido derechos laborales, propiedad ejidal y comunal, recursos de la nación e interés público.
“Se va la Corte que legalizó la supresión de derechos sociales que vivimos en las últimas décadas y la entrega de los recursos públicos a particulares y extranjeros”, escribió en la red social X.
Su mensaje refuerza su crítica hacia los ministros que, en su visión, defendieron criterios afines al modelo neoliberal, consolidado en México desde la década de los noventa.
Críticas a decisiones recientes del Pleno
En la misma sesión extraordinaria del 19 de agosto, el Pleno respaldó la extensión en los cargos de magistraturas de Yucatán más allá de lo que establece la Constitución. Esto permitió que la presidencia del Tribunal de Disciplina Judicial estatal no se eligiera por voto popular, sino por acuerdo interno.
La mayoría de los ministros decidió desechar las acciones de inconstitucionalidad argumentando que las normas transitorias habían perdido vigencia tras concluir el proceso electoral que regulaban.
Sin embargo, Lenia Batres votó en contra, al señalar que dichas disposiciones no estaban vinculadas con las elecciones, sino con la duración de los cargos de las magistraturas, cuyos efectos aún no habían iniciado. Con ello reafirmó su papel como voz disidente dentro de la Corte.
Archivos en materia electoral
Durante la misma sesión, por acuerdo unánime, se archivaron cuatro juicios de inconformidad en materia electoral. Estos recursos habían sido promovidos por ciudadanos que carecían de legitimidad para impugnar la elección de magistraturas de la Sala Superior del TEPJF.
Este cierre, aunque técnico, representó para Batres un ejemplo del funcionamiento de un modelo judicial que, en su opinión, debe transformarse con la llegada de los nuevos ministros.
El relevo en la Suprema Corte
El relevo de siete ministros y la llegada de nueve nuevos integrantes a partir de septiembre reconfigurará por completo el máximo tribunal. Con Hugo Aguilar Ortiz como presidente electo, se espera un viraje en la orientación jurídica del Poder Judicial, lo que podría consolidar cambios alineados con el nuevo proyecto político nacional.
Analistas señalan que este proceso podría significar una ruptura con el pasado reciente, donde el tribunal fue percibido como un contrapeso político al Ejecutivo. Con la nueva composición, la expectativa está en si la Corte mantendrá su independencia o se alineará más estrechamente con el rumbo marcado por el gobierno federal.
El simbolismo del “fin del neoliberalismo”
Las palabras de Lenia Batres sobre el “fin del neoliberalismo” en el Poder Judicial no son menores. Representan una visión crítica hacia las últimas décadas, donde según ella, el tribunal avaló decisiones que afectaron los derechos sociales y colectivos.
En este sentido, el cambio no solo es institucional, sino también simbólico: marca el inicio de una etapa en la que se buscaría recuperar una orientación más cercana a la justicia social, la soberanía nacional y la rectoría económica del Estado.
Una nueva etapa en la justicia mexicana
El cierre del ciclo de la actual Suprema Corte de Justicia de la Nación marca un momento histórico. Para figuras como Lenia Batres, se trata del fin de una era marcada por el neoliberalismo y el inicio de una etapa de transformación judicial.
El reto, sin embargo, será demostrar que el nuevo tribunal puede mantener su legitimidad, independencia y cercanía con la ciudadanía, al mismo tiempo que responde a los retos jurídicos de un país en constante cambio.
Lo que es claro es que, a partir de septiembre, la Corte vivirá un momento de redefinición, y los ojos de la sociedad estarán puestos en cómo se interpretan y se aplican las leyes en un México que busca dejar atrás las contradicciones del pasado reciente.