La Cámara de Diputados aprobó en lo general la Ley de Ingresos de la Federación para 2026, que estima una recaudación de 10.2 billones de pesos. El documento revela que el Gobierno federal se mantiene a flote gracias al cobro de impuestos, mientras Pemex continúa siendo un lastre financiero.
Impuestos, el pilar de los ingresos federales
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, se prevé recaudar 5.8 billones de pesos en impuestos como IVA, ISR e IEPS, cifra que supera cuatro veces los ingresos petroleros, calculados en apenas 1.2 billones. El abogado fiscal Marco Aurelio Núñez Cué explicó que este aumento se debe a una mayor fiscalización. Además, destacó que gran parte del incremento provendrá del IEPS, que subirá por el alza en productos como bebidas azucaradas, cigarros y videojuegos violentos.
En comparación con 2025, el Gobierno obtendrá más de 600 mil millones de pesos adicionales en impuestos. Sin embargo, los ingresos de Pemex apenas crecerán en 62 mil millones, destinados principalmente al gasto corriente y al pago de su deuda.
Deuda récord y dependencia fiscal
La Ley de Ingresos también contempla 1.7 billones de pesos provenientes de financiamientos, un nivel histórico que encendió las alarmas entre especialistas. Antonio Sánchez Sierra, académico de la UdeG, advirtió que este techo de endeudamiento limita la capacidad del país para enfrentar contingencias económicas y financia, en gran medida, el gasto social.
Durante la discusión en la Cámara de Diputados, se registraron enfrentamientos entre legisladores de Morena, PAN y PRI, reflejo de la polarización política que rodea al paquete económico.
Con una previsión de crecimiento de entre 1.8% y 2.8% del PIB, el Gobierno apuesta por una mayor recaudación y deuda para mantener sus programas, mientras Pemex sigue sin ofrecer resultados que alivien las finanzas públicas.
