
Un vínculo institucional, no personal
El senador Gerardo Fernández Noroña, actual presidente del Senado, dejó en claro que su relación con los principales líderes de la Cuarta Transformación (4T), Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo, ha sido siempre profesional. En entrevista con la revista Proceso, el legislador subrayó que aunque reconoce y admira el trabajo de ambos mandatarios, no mantiene una amistad con ellos.
“No somos amigos”, afirmó de manera contundente, al tiempo que enfatizó que la cercanía que han compartido en el movimiento de transformación del país ha sido únicamente política, sin trascender al terreno personal. Esta declaración generó diversas reacciones en redes sociales, en donde se debatió la naturaleza de su distanciamiento.
Reconocimiento a AMLO sin cercanía personal
Sobre su relación con el expresidente López Obrador, Fernández Noroña explicó que se trató de una colaboración entre dos políticos comprometidos con la misma causa. Aunque compartieron momentos clave durante la consolidación del movimiento de la 4T, nunca existió un lazo de amistad.
“Siempre tuve una relación de respeto y con diferencias, es natural que haya disparidades y momentos de tensión (…) Pero nunca, ni por un segundo, dudé de la importancia de respaldarlo”, declaró el senador.
Noroña elogió al expresidente al calificarlo como “un genio de la política” y una figura excepcional, pero insistió en que nunca presumió tener una relación cercana con él. Desde la salida de AMLO del poder en 2024, no ha habido contacto entre ambos, y el senador aseguró que tampoco busca un reencuentro, porque “no hay una amistad” que lo justifique.
Relación con Sheinbaum: apoyo con distancia
Respecto a la presidenta Claudia Sheinbaum, el senador también marcó una línea clara entre lo institucional y lo personal. Reconoció que el contacto reciente ha sido mínimo, aunque recalcó que mantiene su compromiso con el proyecto de nación y con la ciudadanía.
“Yo creo que mi ejercicio en la presidencia del Senado ha dejado en claro que mis capacidades políticas van mucho más allá de lo que se reconocía”, afirmó. Noroña destacó que ha sido un periodo de gran crecimiento personal y profesional, desde donde ha buscado contribuir activamente al fortalecimiento de las instituciones.
Aunque existen diferencias entre ambos, el legislador aseguró que seguirá trabajando desde su trinchera por los principios de justicia social y por consolidar la transformación iniciada por el movimiento.
Un político firme en su independencia
En su conversación con Proceso, Fernández Noroña aprovechó para subrayar que su rol dentro del movimiento se ha caracterizado por la lealtad sin sometimiento. Señaló que nunca ha sido parte del círculo íntimo de AMLO ni de Sheinbaum, pero que su compromiso ha estado siempre del lado del pueblo.
También relató una anécdota sobre el único favor personal que pidió a ambos presidentes: conocer la oficina del Palacio Nacional. Sin embargo, nunca se le concedió este acceso, lo que ilustra —según él— la distancia real que ha existido entre su papel político y el entorno cercano de los líderes del Ejecutivo.
Entre la lealtad y la autonomía
Las declaraciones de Fernández Noroña ponen en evidencia una de sus constantes: la búsqueda de autonomía política dentro de un movimiento que, por momentos, ha sido criticado por promover el culto a la figura del líder. Su afirmación de que “no somos amigos” con AMLO ni Sheinbaum reafirma que su relación ha estado basada en el interés nacional y el cumplimiento del deber institucional, y no en afinidades personales.
Con estas declaraciones, el senador no solo marca su propio perfil dentro de Morena y el Senado, sino que también responde a las críticas y especulaciones sobre su supuesto distanciamiento con los líderes del movimiento. Su postura refleja la voluntad de ser una figura política con voz propia, capaz de coincidir en objetivos, pero también de poner límites claros cuando se trata de la esfera personal.