EZLN y Cuba vuelve a colocarse en el centro del debate político internacional luego de que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y decenas de colectivos sociales expresaran públicamente su respaldo al pueblo de Cuba, ante el amago del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles a los países que exporten petróleo a la isla.

El pronunciamiento advierte que esta medida forma parte de una estrategia más amplia de presión económica y geopolítica, que busca profundizar el aislamiento cubano y debilitar su capacidad de resistencia tras más de seis décadas de bloqueos y sanciones.
La “tormenta capitalista” y el nuevo mapa de la confrontación global
En el documento, los firmantes señalan que la llamada tormenta capitalista continúa extendiéndose por todo el mundo, dejando a su paso muerte, destrucción y miseria. Aseguran que los recientes bombardeos en Venezuela y la devastación persistente en Gaza Strip son parte del mismo patrón de intervención y control.
Desde su perspectiva, ahora Cuba se perfila como el siguiente objetivo. La advertencia es clara: la guerra de reconquista del gran capital no reconoce fronteras ni leyes internacionales, y se vale tanto del poder militar como de la asfixia económica para imponer su agenda.
Más de 60 años de agresiones contra el pueblo cubano
El comunicado recuerda que el pueblo cubano ha soportado durante más de seis décadas agresiones económicas, políticas y militares por parte de distintos gobiernos de Estados Unidos, presiones que hoy —afirman— se han llevado al límite.
De acuerdo con el EZLN y los colectivos firmantes, el objetivo explícito de estas medidas es “asfixiar al pueblo de Cuba” para abrir paso a inversiones extranjeras bajo el discurso del desarrollo. Para ellos, se trata de una lógica que prioriza el capital sobre la vida, y que utiliza la pobreza inducida como herramienta de negociación.
Davos, la reconstrucción forzada y la lógica del capital
El texto también hace referencia al proyecto denominado “Nueva Gaza”, presentado durante la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos. Según los firmantes, esta propuesta representa una declaración de principios del poder económico global: destruir y despoblar regiones enteras para luego reconstruirlas bajo reglas diseñadas exclusivamente para beneficiar al capital.
En ese contexto, alertan que Cuba podría convertirse en un nuevo laboratorio de explotación, comparándolo incluso con Little Saint James, la isla asociada a Jeffrey Epstein, como símbolo de la degradación moral de las élites. El mensaje es contundente: el capital no busca libertad, sino esclavitud disfrazada de turismo y progreso.
EZLN: Resistencia, dignidad y llamado urgente a la solidaridad
Pese a este panorama, el EZLN subraya que el digno pueblo de Cuba sabe resistir. Ha enfrentado por más de 60 años a la mayor potencia militar del planeta y, aseguran, también le ha infligido derrotas políticas y simbólicas.
Por ello, hacen un llamado directo a los pueblos del mundo para manifestar su solidaridad y evitar la asfixia del pueblo cubano. Sostienen que el sistema capitalista tiene como enemigo a la humanidad entera, y que cualquier muestra de resistencia o rebeldía será atacada hasta el exterminio.
Entre los firmantes del documento figuran organizaciones como el Centro de Análisis Multidisciplinario de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, pueblos originarios, asambleas feministas y colectivos internacionales, lo que refleja un respaldo amplio y diverso.
Un mensaje que trasciende fronteras
El pronunciamiento concluye con una afirmación que resume el espíritu del texto: Cuba pervivirá, Venezuela pervivirá, Palestina pervivirá, Irán pervivirá. La resistencia y la rebeldía pervivirán. Para los firmantes, la solidaridad entre los pueblos es hoy más necesaria que nunca, frente a un orden internacional que —dicen— se construye sobre el cadáver de la humanidad.
Más allá de posturas ideológicas, el mensaje del EZLN y los colectivos coloca nuevamente sobre la mesa el debate sobre el uso de sanciones económicas como arma política y sus consecuencias directas sobre las poblaciones civiles.
El respaldo del EZLN a Cuba frente a la amenaza arancelaria de Trump no solo expresa solidaridad, sino que denuncia una estrategia global basada en la presión económica y el control territorial. En un escenario internacional cada vez más polarizado, el llamado zapatista busca articular resistencias y recordar que, frente al avance del capital, la organización colectiva sigue siendo una herramienta clave para defender la dignidad de los pueblos.