
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la desigualdad en México se encuentra en el nivel más bajo de la historia, como resultado de las políticas aplicadas durante los gobiernos de la cuarta transformación. Según la mandataria, el país pasó de estar entre las naciones más desiguales de América Latina a ubicarse ahora en una posición más equilibrada, gracias al aumento del salario mínimo, la ampliación de programas sociales y una estrategia de combate a la corrupción.
Gira de Sheinbaum y balance del primer informe
Durante su gira nacional para difundir su primer informe de gobierno, Sheinbaum destacó que el sello distintivo de su administración, y de la de Andrés Manuel López Obrador, ha sido la cercanía con los sectores populares. Recordó que en el sexenio pasado más de 13.5 millones de mexicanos salieron de la pobreza, de acuerdo con cifras oficiales, y aseguró que su gestión continuará por la misma ruta.
“La cercanía con el pueblo es la característica central de nuestro movimiento; sin ella, se borraría nuestra esencia”, subrayó en el Centro de Exposiciones Puebla, donde insistió en que las políticas redistributivas han mejorado significativamente el nivel de vida de millones de familias.
Políticas salariales y apoyos sociales
La mandataria recordó que en el periodo neoliberal se mantuvo una política de contención salarial que frenó el bienestar de los trabajadores. Con la llegada de López Obrador en 2018, esa estrategia cambió: el salario mínimo se incrementó en 135%, al pasar de 3 mil a 8 mil 600 pesos mensuales.
En paralelo, programas como la pensión para adultos mayores, el apoyo a personas con discapacidad, así como los beneficios para jóvenes y estudiantes, se consolidaron como pilares de la política social. Estos recursos, afirmó, han tenido un impacto directo en la reducción de la desigualdad y la mejora de las condiciones de vida.
Reforma al Poder Judicial
Sheinbaum también resaltó el “cambio radical” en el Poder Judicial, destacando que ahora los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación serán electos mediante voto popular, lo que a su juicio garantiza independencia frente a los grandes intereses económicos.
Con esta reforma, explicó, se busca que las decisiones de la Corte reflejen de manera más directa la voluntad del pueblo, y no de sectores privilegiados.
Combate a la corrupción como eje central
Otro de los puntos que subrayó en su discurso fue el combate frontal a la corrupción, al afirmar que ningún recurso público puede ser malversado. “Nosotros siempre combatiremos la corrupción esté donde esté. Ningún recurso público que llegue a un gobernante puede ser de manera mal habida”, enfatizó.
De acuerdo con la presidenta, esta política ha permitido liberar fondos para programas sociales e inversión en infraestructura, sin necesidad de aumentar impuestos ni recurrir a endeudamiento excesivo.
Un nuevo rumbo económico y social
Claudia Sheinbaum reiteró que la reducción de la desigualdad no es un logro aislado, sino el resultado de un modelo de desarrollo centrado en la redistribución de la riqueza, el fortalecimiento del mercado interno y la cercanía con los sectores más vulnerables.
Al concluir su intervención, insistió en que México ha dado un giro frente al periodo neoliberal y que la prioridad de su gobierno seguirá siendo la justicia social y la igualdad de oportunidades.