Frente a la Embajada de Francia en la Ciudad de México, las flores, fotografías e incienso formaron un altar de muertos que no solo honra vidas perdidas, sino también exige justicia.
Familiares de las víctimas de explosiones por fugas de gas natural operadas por la empresa ENGIE, de origen francés, alzaron la voz para denunciar años de negligencia, impunidad y silencio corporativo.
Entre los asistentes, Salvador Martínez colocó una fotografía de su hermana Thalía, sobreviviente de una explosión en Matamoros en 2023 que le dejó quemaduras en el 70 % del cuerpo. A su lado, otros familiares de víctimas recordaron a los jóvenes fallecidos en diferentes estados del país.
“Venimos a pedirle al gobierno francés que mire lo que hace su empresa en México. No queremos más muertes por gas, queremos verdad y reparación”, expresó Salvador entre lágrimas.
Explosiones que marcaron un país
Desde 2022, al menos cuatro personas han muerto y cinco más resultaron heridas en accidentes relacionados con fugas de gas natural en ductos de Engie, que opera en México bajo nombres como Tamauligas, Tractebel y Energía Mayakán.
Uno de los casos más recordados ocurrió en enero de 2022, cuando la explosión de un 7-Eleven en Matamoros cobró la vida de dos jóvenes. En junio de 2023, Thalía, madre de tres hijos, volvió a encender las alarmas tras sobrevivir a una detonación causada por una fuga subterránea no reparada.
De acuerdo con datos de Protección Civil, solo en Matamoros se registraron 287 fugas de gas natural ese año, mientras que Engie solo reportó una, según la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA).
La ASEA incluso sancionó a la compañía por operar de manera irregular 280 kilómetros de tubería en Tampico, calificando su actuación como negligente dentro del expediente ASEA/USIVI/DGSIV-DC/04S.02/PA-578/2023.
Una vida marcada por la negligencia
El 29 de junio de 2023, Thalía regresó a casa después de dejar a sus hijos en la escuela. Al cerrar la puerta, una chispa bastó para provocar la explosión que la dejó con amputaciones en ambas manos y más de 20 cirugías reconstructivas.
“Su departamento tenía estufa y calentador eléctricos. No debía haber gas. La línea de Engie pasaba a menos de un metro y ya había sido reportada por fuga”, denunció Salvador.
Hoy Thalía lucha por recuperar movilidad y estabilidad emocional. Su historia se ha convertido en símbolo del reclamo colectivo contra una empresa que, según los afectados, no ha ofrecido indemnización ni disculpa pública.
Exigen a Francia supervisión y reparación
Durante la manifestación, los familiares solicitaron al presidente Emmanuel Macron y al gobierno francés la creación de un comité de ética internacional que supervise las operaciones de Engie en México.
“Queremos una revisión real, no promesas. No pueden seguir enterrando sus errores bajo el pavimento mexicano”, declararon.
El altar, adornado con cuatro cruces blancas, simboliza las vidas truncadas por un gas invisible pero letal. La jornada cerró con un minuto de silencio, acompañada por consignas que resonaron frente a la bandera francesa ondeando en Reforma.
Una herida abierta en la justicia mexicana
Las familias aseguran que, pese a las denuncias, Engie ha evitado responsabilidades y que las autoridades mexicanas no han garantizado la reparación integral del daño.
Mientras tanto, las víctimas sobreviven con secuelas físicas, económicas y emocionales. El altar no fue solo un homenaje, sino un recordatorio de que la impunidad sigue presente.
“Cada vela encendida aquí representa una vida que Engie quiso apagar, pero seguimos de pie, exigiendo justicia”, concluyó Salvador.
