En su conferencia del 12 de noviembre, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó los señalamientos sobre autoritarismo y antidemocracia en su gobierno. «Ahora se habla de autoritarismo, de antidemocracia«, dijo, refiriéndose a quienes cuestionan su gestión. Este contexto nos invita a reflexionar sobre lo que significa la democracia y cómo se materializa en México.
Democracia, derivada de los términos griegos demos (pueblo) y kratos (poder), significa literalmente «poder del pueblo». Inspirados por Giovanni Sartori, politólogo italiano, exploramos lo que no es democracia: autoritarismo, totalitarismo y autocracia, y cómo la 4T busca construir un gobierno participativo.
Autoritarismo: ¿un abuso inexistente en la 4T?
El autoritarismo, según Sartori, implica abuso de poder y represión de la libertad. Este modelo contrasta con los principios promovidos por la administración actual. Un ejemplo claro es la Consulta Popular de 2021, donde más de seis millones de personas participaron para decidir si se debía juzgar a expresidentes.
Este ejercicio de democracia participativa demuestra que, lejos de ser autoritario, el gobierno de Sheinbaum busca involucrar a la ciudadanía en decisiones fundamentales.
Totalitarismo: un capítulo superado en México
El totalitarismo se define como un régimen que permea todos los aspectos de la vida social y reprime las voces críticas. La presidenta Sheinbaum, en alusión al pasado represivo, recordó cómo en los años 60 y 70 se censuraban a los periodistas que desafiaban al poder.
«Esto no existe ahora», afirmó. En la actualidad, los medios de comunicación tienen un nivel de apertura inédito, lo que refuerza el argumento de que su gobierno no opera bajo principios totalitarios.
Autocracia: el pueblo pone y el pueblo quita
Una autocracia se basa en el poder hereditario o en la autoproclamación de un líder. Sin embargo, la consulta revocatoria de 2022 refutó este modelo. Más de 17 millones de mexicanos participaron en la ratificación del mandato de Andrés Manuel López Obrador, mostrando que el poder radica en la voluntad popular.
Este mecanismo, promovido por la 4T, consolida la idea de que en México el pueblo es quien tiene la última palabra.
Reflexiones sobre la democracia en el gobierno de Sheinbaum
- Lincoln y el poder del sentimiento público
Abraham Lincoln afirmó: «Con el sentimiento público, nada puede fallar; sin él, nada puede tener éxito». Bajo este principio, Sheinbaum ha buscado estar en contacto constante con la ciudadanía, reforzando la confianza en su gestión. - Honestidad y cercanía con el pueblo
«Estar cerca del pueblo siempre, no traicionarlo, trabajar todos los días», declaró Sheinbaum. Estos valores, según la presidenta, son la base de su gobierno y de la democracia que busca fortalecer.
¿Democracia consolidada o en construcción?
El gobierno de Claudia Sheinbaum se enfrenta al reto de mantener la confianza de la ciudadanía y demostrar que las críticas de autoritarismo no tienen fundamento. A través de mecanismos participativos como consultas populares, el respeto a la libertad de expresión y la transparencia, la presidenta busca construir un modelo que empodere a las y los mexicanos.
¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.
