¿Camino al estatismo? Riesgos del discurso de soberanía económica de Sheinbaum

¿Camino al estatismo? Riesgos del discurso de soberanía económica de Sheinbaum

El discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum en el que acusó a los gobiernos neoliberales de entregar «bienes de la nación a unos cuantos privados y extranjeros» abre una reflexión sobre el futuro económico de México. Si el objetivo es «recuperar la soberanía», ¿qué bienes o sectores estarían en la mira?

Este planteamiento recuerda decisiones recientes en los sectores de hidrocarburos y electricidad, donde el gobierno retomó el control, pero también plantea dudas: ¿qué sigue? ¿Se ampliará esta lógica a sectores como el alimentario, el transporte o incluso las comunicaciones?

Energía: El inicio del regreso al estatismo

Con la recuperación estatal de la producción de hidrocarburos y la generación de electricidad, el gobierno ha justificado estas acciones bajo el argumento de la «soberanía energética«. Sin embargo, estas decisiones han sido controvertidas debido a:

La falta de rentabilidad: Pemex y la CFE han reportado pérdidas millonarias.

Desconfianza en la inversión privada: Al limitar la participación privada, México ha reducido su atractivo para los inversionistas internacionales.

La pregunta inevitable es: ¿este modelo es sostenible o representa un retroceso hacia prácticas económicas obsoletas?

Soberanía alimentaria: ¿El próximo objetivo?

El discurso de Sheinbaum podría extenderse al sector alimentario, al considerarse aún más estratégico que la energía. En un país donde «sin maíz no hay país», las grandes empresas privadas, como Bachoco, Lala o Bimbo, son actores clave en la producción y distribución de alimentos básicos.

¿Qué podría significar este enfoque?

  • Expropiaciones: Empresas privadas serían transferidas al control del Estado.
  • Monopolios estatales: El gobierno asumiría el rol de productor y distribuidor.
  • Posibles riesgos: Ineficiencia, falta de competitividad y afectación en el acceso a productos de calidad.

Transporte, comunicaciones y medios: ¿la lógica se amplía?

Otros sectores estratégicos, como el transporte y las comunicaciones, también podrían estar en la mira del gobierno. Actualmente, servicios como el transporte público y las carreteras están parcialmente en manos privadas. Según el discurso de la presidenta, podrían considerarse bienes estratégicos a «recuperar».

La información veraz es fundamental para cualquier sociedad democrática. Sin embargo, controlar los medios bajo el argumento de la soberanía podría limitar la libertad de expresión.

¿Qué tan viable es este modelo?

El enfoque estatista enfrenta desafíos significativos:

Desconfianza internacional: Iniciativas que limiten la participación privada podrían impactar las relaciones comerciales, especialmente bajo acuerdos como el T-MEC.

Sostenibilidad financiera: Experiencias pasadas con monopolios estatales han demostrado ser financieramente insostenibles.

Competitividad: La innovación y eficiencia suelen provenir de la competencia, no del monopolio.

¿Discurso simbólico o una hoja de ruta?

El discurso de Sheinbaum es un reflejo de la ideología de la 4T, pero su implementación enfrenta límites políticos y económicos. Si bien la soberanía es un ideal legítimo, los riesgos de adoptar un modelo estatista sin una planeación adecuada son altos.

La clave para el gobierno será encontrar un equilibrio entre la regulación estatal y la colaboración con el sector privado, asegurando beneficios para la nación sin sacrificar la competitividad ni el crecimiento.

¡Únete a nuestro canal de Telegram! Las noticias más relevantes del día directamente en tu dispositivo móvil.

Salir de la versión móvil