
La preparación para las elecciones de 2027 en México ya genera controversia dentro de Morena. A pesar de que el partido emitió en mayo lineamientos claros para que su militancia no se promocionara antes del inicio formal de las campañas, varios aspirantes a gubernaturas y diputaciones han recorrido sus estados para posicionar su imagen y nombre entre los ciudadanos.
El acuerdo del partido, compuesto por 34 puntos, prohíbe el uso de recursos públicos, programas gubernamentales o financiamiento privado para promover la figura de los servidores públicos. Sin embargo, varios legisladores y presidentes municipales han encontrado maneras de eludir estas normas, entregando productos, servicios y folletos que muestran su fotografía y nombre, aunque sin hacer un llamado directo a votar por ellos.
Límites de la legislación electoral
La legislación vigente en México presenta vacíos que complican la sanción de estos actos anticipados. La consejera del INE, Dania Ravel, explica que las definiciones de actos anticipados de precampaña y campaña requieren que se exprese una intención directa de contender y que se cumpla con restricciones temporales específicas. Esto deja espacio a que los políticos difundan su imagen sin infringir la ley de manera directa.
“Ha sido muy complejo para que realmente se puedan llegar a sancionar los actos anticipados. Nos están poniendo dos definiciones, que son limitaciones”, señaló Ravel. Estas limitantes incluyen el contenido de las expresiones y los periodos de tiempo establecidos para considerar un acto como anticipado.
Estrategia de posicionamiento
A pesar de los llamados del partido y de la presidenta Claudia Sheinbaum, varios morenistas aprovechan este periodo para ganar presencia en medios y territorio, según el experto en comunicación política Edgar Scott Aguilar. Adelantarse a los tiempos de campaña permite a los aspirantes definir narrativa, visibilidad y recordación entre los votantes.
No obstante, existen riesgos asociados. Según Aguilar, estas acciones pueden generar rechazo y fatiga electoral en la población, además de transmitir la impresión de impaciencia o falta de ética al intentar evadir las reglas del proceso electoral.
Casos destacados de promoción anticipada
Uno de los ejemplos más visibles es el de la senadora Andrea Chávez, quien busca la candidatura de Morena para el gobierno de Chihuahua. A principios de 2025, Chávez promovía servicios médicos en autobuses rotulados con su nombre e imagen. Tras las advertencias del partido, modificó la estrategia y actualmente distribuye café en vasos personalizados con su nombre a los trabajadores en maquilas, buscando mantener visibilidad sin contravenir directamente los lineamientos.
En Coahuila, la senadora Cecilia Guadiana utilizó autobuses de salud para acercar servicios a la población, financiados por el sector empresarial y su salario. Aunque retiró su imagen tras las recomendaciones de Morena, dejó su nombre visible y entrega botellas de gel desinfectante, gorras y folletos con su fotografía en asambleas ciudadanas.
Otros políticos como Alberto Hurtado, diputado local por Morena, también emplean autobuses comunitarios para entregar dormitorios móviles y tinacos a bajo costo, rotulados con su nombre y el de Cecilia Guadiana, además de mostrar fotografías de él junto a líderes del partido, incluyendo Claudia Sheinbaum y Armando Guadiana. Hurtado promociona estos productos a precios accesibles, por ejemplo, tinacos a 2,000 pesos, como parte de su estrategia de visibilidad.
Consecuencias y dilemas éticos
El adelanto en la promoción genera un debate ético y político: mientras algunos consideran que estas acciones son legítimas para posicionarse y mantener presencia en la mente del elector, otros advierten que traspasan los límites de la prudencia y la ética política, enviando señales de impaciencia o incumplimiento de las reglas internas del partido.
Para Morena, el desafío radica en armonizar la disciplina interna con los vacíos legales existentes, mientras los aspirantes buscan aprovechar cada oportunidad para fortalecer su reconocimiento y proyectar liderazgo de cara a 2027.
Mirada hacia las elecciones de 2027
Con 17 gubernaturas y 500 diputaciones federales en juego, la lucha por la visibilidad será intensa. Los aspirantes de Morena parecen estar dispuestos a adelantarse a los tiempos legales, utilizando productos, servicios y redes sociales para generar un vínculo directo con la población.
El escenario plantea un reto para el partido y para el INE: garantizar que los lineamientos de conducta y la legislación electoral sean respetados, sin obstaculizar la actividad política legítima, y al mismo tiempo proteger a los ciudadanos de la saturación de estímulos políticos antes del inicio formal de las campañas.