El primer encuentro directo entre Volodímir Zelensky y Vladimir Putin desde el inicio de la invasión rusa podría concretarse en semanas, pero no sin condiciones. El presidente ucraniano ha insistido en que las potencias occidentales definan primero las garantías de seguridad que protegerán a su país.
«Queremos entender cómo queda la arquitectura de las garantías de seguridad, dentro de siete a 10 días», afirmó Zelensky. Solo después de esto se podría considerar la cumbre bilateral, siguiendo la sugerencia del presidente estadounidense, Donald Trump, quien incluso podría participar en un formato trilateral.
Posibles sedes de la cumbre
Zelensky mencionó Suiza, Austria y Turquía como opciones para la reunión. Suiza ofrece inmunidad al presidente ruso, Vladimir Putin, que enfrenta una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por la presunta deportación de niños ucranianos. Turquía, por su parte, fue sede de recientes conversaciones que no lograron un alto el fuego.
La postura rusa frente a la prisa ucraniana
Aunque Moscú no descarta un encuentro cara a cara, el Kremlin ha enfriado el entusiasmo y subraya que la cita debe prepararse “minuciosamente”. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, calificó la urgencia de Zelensky como un intento de mostrar buena voluntad sin abordar el trabajo arduo necesario para una solución sólida.
Por otro lado, Zelensky descartó que China pueda ser garante de seguridad: “No necesitamos garantes que no ayudan a Ucrania”, criticando la cooperación de Pekín con Rusia en drones y apoyo logístico.
Intensificación de la actividad diplomática
La última semana ha sido de intensa diplomacia: Trump se reunió por separado con Putin y Zelensky, y líderes europeos junto a Ursula von der Leyen y el secretario general de la OTAN se involucraron en las negociaciones. Sin embargo, alcanzar un acuerdo sobre garantías de seguridad es complejo:
- Se evalúa ofrecer garantías similares al artículo 5 de la OTAN, con defensa conjunta.
- Se contempla despliegue militar europeo en Ucrania y apoyo en formación, aérea y naval.
Ucrania insiste en estas garantías para prevenir futuras invasiones rusas, mientras Moscú se opone firmemente a cualquier despliegue europeo dentro del país.
Refuerzo militar ruso y tensión en el sur
Mientras se negocian las condiciones, Rusia intensifica operaciones en Donetsk, Dnipropetrovsk y Zaporiyia. La madrugada del jueves, lanzó 574 drones y 40 misiles, causando dos muertos en Jersón y Leópolis.
Zelensky destacó además que Ucrania probó “con éxito” un misil de largo alcance capaz de volar 3 mil kilómetros, subrayando su preparación ante futuras amenazas.
El encuentro Zelensky-Putin, esperado con cautela por Occidente, depende ahora de la definición de garantías de seguridad claras para Ucrania. Mientras tanto, Rusia continúa sus operaciones militares, manteniendo la tensión y la urgencia diplomática en el conflicto más crítico de Europa desde 1945.
