Colombia militariza Cali en medio de saqueos tras terremoto

Cali refuerza la seguridad tras el terremoto de 7,4: hay muertos, heridos, atrapados y edificios colapsados mientras siguen los rescates.

Colombia militariza Cali en medio de saqueos tras terremoto
Colombia militariza Cali en medio de saqueos tras terremoto

El Terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia el lunes 10 de agosto cambió por completo la jornada en Cali. Lo que comenzó como un movimiento sísmico registrado con epicentro en San José del Palmar, Chocó, terminó convirtiéndose en una emergencia de grandes dimensiones para el Valle del Cauca, con edificios colapsados, viviendas averiadas, personas atrapadas y equipos de rescate desplegados durante horas entre estructuras destruidas.

En Cali, las autoridades activaron un amplio operativo de emergencia y seguridad. El despliegue contempló la llegada de 400 soldados adicionales y la presencia de aproximadamente 1.000 integrantes del Ejército en 40 puntos estratégicos de la ciudad, mientras organismos de socorro continuaban trabajando en las zonas donde se reportaron personas bajo los escombros. El Servicio Geológico Colombiano mantiene el monitoreo de la actividad sísmica y de las réplicas posteriores al evento.

Terremoto deja a Cali bajo un amplio operativo de seguridad

La respuesta de las autoridades tomó dos caminos simultáneos: rescatar a las personas que permanecían atrapadas y mantener el orden público en una ciudad golpeada por los daños materiales. De acuerdo con el balance incluido en la información proporcionada, 56 estructuras habían colapsado completamente en Cali, mientras otras 93 presentaban afectaciones en su infraestructura.

El operativo militar se intensificó después de que las autoridades reportaran problemas de orden público y riesgos de saqueos en algunos sectores. La llegada de los 400 soldados acordados entre el Gobierno Nacional y la administración municipal elevó a cerca de 1.000 el número de militares destinados a labores de vigilancia en distintos puntos de la capital del Valle del Cauca.

La dimensión de la emergencia también quedó reflejada en el número de personas movilizadas para las labores de atención. El balance suministrado señala que 1.345 rescatistas se encontraban trabajando en Cali, con participación de organismos nacionales y grupos provenientes de diferentes regiones del país.

¿Qué daños dejó el terremoto en Cali y el Valle del Cauca?

El balance entregado durante la noche del 10 de agosto mostraba una situación especialmente compleja en Cali. Para ese corte, las autoridades locales reportaban 85 personas fallecidas en la ciudad, 885 lesionados, 193 personas bajo estructuras derrumbadas y 37 sobrevivientes que ya habían sido rescatados.

La información departamental también registraba afectaciones de mayor alcance. En municipios del Valle del Cauca, sin incluir inicialmente a Cali y Buenaventura, se contabilizaban 35 fallecidos, alrededor de 700 heridos, cerca de 5.000 viviendas averiadas o colapsadas, tres hospitales colapsados, 18 centros hospitalarios afectados y 39 instituciones educativas con daños. El aeropuerto también presentaba averías que restringían su operación.

Estos números deben entenderse como balances correspondientes a distintos momentos de una emergencia todavía en desarrollo. Reportes posteriores publicados el 11 de agosto elevaron la cifra nacional de fallecidos: Reuters informó de al menos 111 muertos y señaló que algunos medios manejaban hasta 132 víctimas, mientras AP también reportó 111 fallecidos. 

El rescate de sobrevivientes continúa entre los escombros

Mientras las autoridades actualizaban las cifras, las operaciones de búsqueda continuaban concentradas en los inmuebles donde existían reportes de personas desaparecidas o atrapadas. La prioridad era ingresar a las estructuras dañadas sin poner en riesgo a los propios equipos de emergencia, una tarea que requería ingenieros, rescatistas, maquinaria y unidades especializadas.

Entre los grupos desplegados se encontraban organismos de socorro y equipos procedentes de distintas ciudades. También se contempló la llegada de personal de Boyacá, Bucaramanga, Yopal y Pasto para ampliar la capacidad de respuesta en las zonas afectadas.

El reporte inicial citado en la información suministrada también señalaba que había 188 personas desaparecidas en el conjunto de municipios afectados fuera de Cali y Buenaventura. Esa cifra explicaba por qué las autoridades mantenían concentrados sus esfuerzos en las operaciones de búsqueda y rescate.

El impacto no se limitó a la capital del Valle. El Terremoto tuvo epicentro en San José del Palmar, Chocó, y produjo daños en varias ciudades del occidente colombiano. Reuters reportó afectaciones graves en Cali, Quibdó, Pereira, Armenia y Manizales, además de registrar 21 réplicas hasta la noche del lunes.

Gobierno activa medidas para atender a las familias afectadas

La emergencia también llevó al Gobierno Nacional a plantear medidas para las familias cuyas viviendas resultaron afectadas. En el balance presentado durante la noche del 10 de agosto se habló de subsidios para facilitar el traslado temporal de las personas que no pudieran permanecer en sus hogares y de una posterior recuperación de las viviendas.

La atención inmediata incluía además la búsqueda de agua, plantas eléctricas, carpas y otros elementos necesarios para las personas que quedaron temporalmente sin condiciones adecuadas de vivienda. La coordinación involucraba al Gobierno Nacional, la Gobernación del Valle del Cauca y la Alcaldía de Cali.

El presidente Abelardo De La Espriella se reunió con el alcalde Alejandro Eder y la gobernadora Dilian Francisca Toro para revisar el balance de daños y definir las acciones de respuesta. En paralelo, se instaló una estructura de coordinación para organizar los recursos destinados a rescate, seguridad, infraestructura y asistencia a las comunidades.

Colombia mantiene vigilancia ante nuevas réplicas

La actividad sísmica posterior se convirtió en otro de los elementos vigilados por las autoridades. El Servicio Geológico Colombiano dispone de un sistema de monitoreo para consultar la actividad sísmica registrada en el territorio nacional y seguir la evolución de los eventos posteriores.

La magnitud de 7,4 convirtió el movimiento del 10 de agosto en uno de los eventos sísmicos más fuertes registrados en Colombia en las últimas décadas. Reuters lo describió como el terremoto más potente registrado en el país durante este siglo.

Por eso, mientras las autoridades actualizan los balances y los organismos de emergencia continúan revisando estructuras, el foco permanece en las personas que todavía necesitan ayuda. Las cifras de fallecidos, heridos, desaparecidos y edificios afectados pueden modificarse conforme avanzan las inspecciones y los rescates.

La jornada dejó a Cali con calles vigiladas, equipos de emergencia trabajando entre los escombros y miles de familias pendientes de conocer el estado de sus viviendas y seres queridos. El Terremoto de 7,4 no solo provocó daños visibles en edificios e infraestructura: abrió una emergencia que todavía requiere rescate, atención humanitaria, evaluación estructural y seguimiento de la actividad sísmica en las zonas afectadas.

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