Tensión nuclear: Irán bloquea al OIEA tras ataques de Israel y EEUU

Tensión nuclear: Irán bloquea al OIEA tras ataques de Israel y EEUU
Pezeshkian promulga ley que impide el acceso del OIEA a instalaciones nucleares iraníes tras ataques israelíes

Irán rompe con el OIEA: una decisión con ecos de guerra y diplomacia rota

En medio de una de las escaladas más tensas en el plano nuclear y geopolítico de los últimos años, Irán ha decidido suspender oficialmente su cooperación con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El presidente Masud Pezeshkian, en plena turbulencia diplomática tras los bombardeos de Israel y Estados Unidos contra instalaciones clave, firmó este miércoles la ley aprobada días antes por el Parlamento, marcando un punto de inflexión en la política exterior y de defensa de Teherán.

Esta medida se produce en un contexto altamente volátil, con denuncias de sesgo por parte del organismo internacional, una creciente presión por parte de Occidente y un conflicto militar que reaviva los fantasmas del pasado.

La ley que congela el diálogo nuclear

La Asamblea Consultiva Islámica, conocida como el Parlamento de Irán, dio luz verde a la ley que prohíbe el ingreso de inspectores del OIEA al país, a menos que se garantice la seguridad absoluta de las instalaciones nucleares.

El anuncio fue confirmado por Alireza Salimi, miembro de la presidencia parlamentaria, y ratificado por el titular de la asamblea, Mohamed Qalibaf. La ley entra en vigor de inmediato y responde directamente a lo que Irán califica como una agresión coordinada entre Estados Unidos, Israel y Europa.

La ofensiva militar que encendió la mecha

Todo comenzó el 13 de junio, un día después de que la Junta de Gobernadores del OIEA aprobara una resolución contra Irán por supuestamente incumplir sus compromisos nucleares. Esa misma noche, Israel lanzó una ofensiva contra objetivos estratégicos dentro del territorio iraní, alegando que Teherán avanza en un programa de armas nucleares.

En represalia, Irán respondió con misiles y drones sobre territorio israelí, y pocos días después, el 22 de junio, Estados Unidos se sumó al ataque con bombardeos sobre las instalaciones de Fordo, Natanz e Isfahán. Aunque el 24 de junio se declaró un alto al fuego temporal, las secuelas diplomáticas y militares aún son profundas.

Un rechazo frontal a Occidente y a Rafael Grossi

Irán acusa directamente al director del OIEA, Rafael Grossi, de haber «oscurecido la verdad» con un informe que, según Teherán, fue utilizado como herramienta política por el E3 (Francia, Reino Unido y Alemania) y Estados Unidos para justificar la resolución y los ataques posteriores.

Teherán considera que la neutralidad del organismo ha sido comprometida y que se ha convertido en un instrumento más de presión occidental. Esta percepción ha llevado al Gobierno de Pezeshkian a romper, de facto, uno de los últimos puentes diplomáticos vigentes con la comunidad internacional.

¿Un nuevo capítulo en el conflicto nuclear iraní?

Esta decisión llega en un momento crítico, ya que justo dos días antes de los bombardeos estaba agendada la sexta ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear que sustituyera el Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) firmado en 2015 y abandonado por Donald Trump en 2018.

El futuro de ese diálogo es ahora más incierto que nunca. El cierre de puertas al OIEA no solo complica el monitoreo internacional, sino que incrementa las sospechas de la comunidad global sobre las verdaderas intenciones del programa nuclear iraní.

El edicto de Jamenei y el mensaje de Irán

Irán ha insistido en múltiples ocasiones en que no busca desarrollar armas nucleares. El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, emitió un edicto religioso que prohíbe el uso y fabricación de este tipo de armamento. Sin embargo, las acciones recientes, sumadas a la falta de transparencia, generan un ambiente de desconfianza total.

Con la ley ya en vigor, la comunidad internacional deberá replantear su estrategia, pues lo que parecía un punto de tensión diplomática se ha transformado en una fractura institucional y técnica entre Irán y el sistema internacional de no proliferación nuclear.

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