El gobierno de Singapur ha lanzado una «Fuerza de Tarea de Resiliencia Económica» para proteger su economía de la guerra arancelaria global. La medida subraya la extrema vulnerabilidad de la ciudad-estado, incluso cuando sus últimos datos del PIB muestran una sorprendente fortaleza.
Singapur, a menudo considerado el canario en la mina de la economía global por su extrema apertura al comercio, está tomando medidas drásticas para navegar las turbulentas aguas del proteccionismo. El gobierno ha anunciado la creación de una «Fuerza de Tarea de Resiliencia Económica» para ayudar a empresas y trabajadores a hacer frente al impacto inmediato de los aranceles impuestos por Estados Unidos.
Esta acción proactiva llega justo cuando se publican los datos del Producto Interno Bruto (PIB) del segundo trimestre, que muestran un crecimiento interanual del 4.3%, superando las expectativas y permitiendo al país evitar una recesión técnica. Sin embargo, esta aparente fortaleza oculta una profunda preocupación por el futuro. El propio gobierno ha rebajado su previsión de crecimiento para todo el año 2025 y advierte de «riesgos significativos a la baja».
Una estrategia de doble filo: Mitigar y capitalizar
La estrategia de Singapur, articulada a través de esta nueva fuerza de tarea, es doble:
- Abordar la crisis inmediata: El grupo se centrará en ayudar a las pequeñas y medianas empresas a superar los desafíos actuales. A pesar de que Singapur tiene aranceles cero para las importaciones estadounidenses, todavía está sujeto a la tasa base del 10% impuesta por Washington. Más importante aún, las empresas locales con operaciones de fabricación en China —el principal socio comercial de Singapur— ya están experimentando cancelaciones y aplazamientos de pedidos.
- Buscar oportunidades a largo plazo: La fuerza de tarea no solo se dedicará a la gestión de la crisis. Su mandato incluye explícitamente la identificación de «bolsas de oportunidades» que surjan a medida que las cadenas de suministro globales se reconfiguran fundamentalmente debido a las tensiones comerciales.
Este enfoque pragmático es un modelo de cómo una nación pequeña y abierta puede sobrevivir en la era de la competencia entre grandes potencias: no eligiendo un bando, sino construyendo resiliencia interna y agilidad externa.
La vulnerabilidad de un centro global
La urgencia de Singapur se explica por su posición única en la economía mundial. Es considerada la economía de la ASEAN más susceptible a una desaceleración global inducida por aranceles, dado que más del 60% de su PIB nominal proviene de la producción de valor añadido que se consume en el extranjero.
Al crear esta fuerza de tarea y comunicar abiertamente sus planes para manejar la crisis, Singapur también está enviando una poderosa señal diplomática y comercial al mundo. En un momento en que la política en Estados Unidos es volátil y el entorno en China es cada vez más incierto, la ciudad-estado se posiciona como un puerto seguro: un centro de negocios estable, predecible y proactivo. Esta estrategia podría atraer inversiones de empresas multinacionales que buscan refugio del caos, convirtiendo la crisis global en una oportunidad estratégica para Singapur.
