¿Qué le depara a México en 2025 ante las amenazas de Trump y los posibles aranceles?

Cómo las amenazas arancelarias de Trump afectan la economía mexicana y las estrategias de Sheinbaum y Trudeau para salvaguardar el T-MEC

El lunes pasado, Donald Trump, presidente electo de Estados Unidos, lanzó una amenaza que causó gran agitación en los mercados y en la política de América del Norte: un arancel del 25% sobre todos los productos importados desde México y Canadá, el cual permanecería en vigor hasta que, según sus declaraciones, “se frene la invasión de drogas y migrantes ilegales”. 

Esta nota, cargado de un fuerte tono nacionalista, tuvo repercusiones inmediatas en el mercado cambiario, provocando una caída en el valor del peso, que se depreció a 20.75 por dólar. Los mercados financieros también se vieron afectados, registrando bajas notorias en los precios de acciones de empresas como General Motors (-8.99%) y Volkswagen (-3.03%).

Una estrategia repetida: Trump y su política mercantilista

No es la primera vez que Trump recurre a esta táctica. En 2019, su amenaza de imponer un arancel del 10% ya fue utilizada como una forma de presionar al gobierno mexicano para que intensificara el control migratorio. 

No obstante, lo que anteriormente parecía una estrategia exclusivamente comercial, ahora parece estar también impulsado por cuestiones políticas y de seguridad. Para Trump, los aranceles no solo son una herramienta de negociación, sino también un mensaje contundente: reducir el déficit comercial con México y aplicar presión sobre temas migratorios y de narcotráfico.

¿Un balazo en el pie? Las implicaciones económicas para EU

El secretario Marcelo Ebrard calificó la medida como un “autogolpe” para la economía de Estados Unidos. De acuerdo con expertos, los aranceles podrían ocasionar la pérdida de hasta 400,000 empleos en la industria automotriz y de autopartes en EE. UU., impactando especialmente a los fabricantes estadounidenses. En 2018, una política similar aplicada a China ya había afectado negativamente el comercio de EE. UU., con un costo de 380,000 millones de dólares, y existe el riesgo de que una situación semejante se repita si se materializan estas amenazas.

La respuesta de México: firmeza sin excesos

La presidenta Claudia Sheinbaum expresó de forma clara y contundente: “Si Estados Unidos impone aranceles, México tomará medidas similares en respuesta”. Aunque esta declaración refuerza la soberanía de México, algunos expertos consideran que mostrar de inmediato todas las opciones estratégicas podría ser un error táctico. En contraste, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, optó por un enfoque más reservado, manteniendo conversaciones privadas con el presidente Trump para negociar acuerdos sin generar tensiones públicas adicionales.

El papel de Canadá: un socio incómodo

Aunque Canadá y México son aliados naturales dentro del T-MEC, la presión de Donald Trump podría generar tensiones que los separen. Frente a las elecciones de 2025 y con una situación política complicada por encuestas desfavorables, Trudeau podría buscar acercarse más a Estados Unidos para disminuir las fricciones, lo que pondría a México en una posición más vulnerable.

La reciente declaración de Trudeau, en la que señaló que “México debe tomar decisiones clave para seguir siendo parte del T-MEC”, sugiere esta posible reconfiguración de alianzas.

¿Y China? Un aliado improbable pero latente

A medida que Trump intensifica su discurso, algunos expertos sugieren que México podría estrechar lazos con China, especialmente en términos de inversiones clave. No obstante, este acercamiento podría aumentar las tensiones con Estados Unidos, dado el contexto de la guerra comercial entre ambas potencias. 

Un claro ejemplo de esto es el caso del fabricante chino BYD, que tiene planes de abrir una planta en México, lo cual es visto en Washington como un mensaje político.


Riesgos y oportunidades: ¿qué sigue para México?

  1. Impacto en las exportaciones automotrices: Representan el 28.5% de las exportaciones no petroleras de México. Una medida arancelaria afectaría profundamente este sector.
  2. Posibles recortes en inversión extranjera: Las tensiones podrían desalentar la llegada de nuevos capitales, especialmente de países en conflicto con Estados Unidos.
  3. Fortalecer alianzas comerciales: México debe diversificar sus relaciones internacionales para reducir la dependencia económica de Estados Unidos.

Conclusión: un delicado equilibrio en juego

México se enfrenta a uno de los momentos más difíciles en términos económicos y diplomáticos de los últimos tiempos. Las amenazas de Trump no deben subestimarse, pero tampoco es conveniente responder de manera impulsiva, ya que esto podría generar más perjuicios que beneficios. 

La clave radicará en adoptar una postura firme y al mismo tiempo estratégica, reforzando las alianzas con Canadá y trabajando en el fortalecimiento de la economía interna para reducir los riesgos provenientes del exterior.

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