Putin llegará a la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) con una agenda cargada de reuniones y asuntos internacionales. El presidente de Rusia tiene previsto encontrarse el 1 de septiembre con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, en Biskek, capital de Kirguistán, donde ambos abordarán la situación de Oriente Medio y temas relacionados con sus países.
El encuentro ocurrirá en un momento especialmente delicado para la región. Rusia enfrenta la guerra en Ucrania, mientras Irán atraviesa una situación marcada por el conflicto en Oriente Medio y las sanciones internacionales. Yuri Ushakov, asesor del Kremlin, confirmó que la conversación entre ambos mandatarios tendrá lugar después de los principales actos de la cumbre y destacó la importancia de hablar sobre la situación alrededor de Irán.
Putin y Pezeshkian pondrán el foco en Oriente Medio
La reunión entre los presidentes ruso e iraní será uno de los encuentros destacados de la agenda de Biskek. De acuerdo con Ushakov, Oriente Medio será uno de los asuntos centrales de la conversación, aunque también habrá espacio para revisar cuestiones bilaterales entre Rusia e Irán.
Pezeshkian será el primer mandatario con quien Putin mantendrá una reunión el martes dentro de su agenda posterior a los actos principales de la OCS. Ese mismo día, el presidente ruso también tiene previsto conversar con otros líderes, entre ellos Recep Tayyip Erdogan, con quien abordará asuntos relacionados con el mar Negro y Ucrania, además de reunirse con dirigentes de Kazajistán y Armenia.
La cumbre reunirá a países con intereses diferentes y, al mismo tiempo, vinculados por una organización que busca aumentar su cooperación. Rusia, China, India e Irán forman parte de este escenario, mientras otros países participan como observadores o invitados, entre ellos Turquía, Azerbaiyán, Armenia, Mongolia, Egipto, Laos, Vietnam y Turkmenistán.
Rusia, China e India también tendrán reuniones
La agenda de Putin comenzará incluso antes del encuentro con el presidente iraní. El lunes está previsto que se reúna con Xi Jinping, presidente de China, para abordar el proyecto del gasoducto Fuerza de Siberia-2, sobre el que todavía no se había alcanzado un acuerdo definitivo durante la visita del mandatario ruso a China en mayo.
También está contemplada una reunión con Narendra Modi, primer ministro de India, después de que ambos países hayan mantenido conversaciones relacionadas con la cooperación energética. Estos encuentros muestran la amplitud de los temas que estarán sobre la mesa durante la cumbre, desde energía y comercio hasta conflictos regionales.
La presencia de Putin en Biskek también se produce mientras existen tensiones comerciales que involucran a varios integrantes de la organización. China e India afrontan nuevas medidas arancelarias estadounidenses, mientras Irán continúa enfrentando sanciones que afectan diferentes sectores de su economía.
La OCS busca ganar peso en un escenario dividido
La Organización de Cooperación de Shanghái se presenta como una de las principales alianzas regionales y como uno de los espacios vinculados con el avance de un mundo multipolar. Irán se incorporó plenamente al organismo en 2023, en un momento en el que Teherán busca fortalecer sus relaciones con otros países frente a las presiones económicas.
Sin embargo, el grupo también reúne países con intereses que no siempre coinciden. Rusia y China mantienen una competencia por influencia en Asia Central, una zona importante para el transporte de mercancías entre Europa y Asia. Al mismo tiempo, las relaciones entre China, India y Pakistán añaden otra capa de complejidad al escenario.
Irán apuesta por su participación en alianzas internacionales como una vía para mantener vínculos económicos y políticos pese a las sanciones estadounidenses y europeas. No obstante, también enfrenta dificultades económicas reconocidas por el propio Pezeshkian, mientras busca mantener sus relaciones con Rusia, China y otros integrantes de la OCS.
Al terminar la cumbre, la atención quedará puesta en los acuerdos y conversaciones que surjan de Biskek. En particular, el diálogo entre Rusia e Irán permitirá conocer los temas que ambos gobiernos consideran prioritarios en medio de la inestabilidad regional. Para Putin, la cita será además una oportunidad para reunirse con varios socios estratégicos en un escenario internacional marcado por guerras, sanciones y tensiones comerciales.
