Polonia elige a Nawrocki: Un aliado de Trump en la presidencia que desafía a Bruselas

La ajustada victoria del euroescéptico Nawrocki en Polonia genera incertidumbre en la UE y podría redefinir la política interna y exterior del país. Análisis completo.

La ajustada victoria del euroescéptico Nawrocki en Polonia genera incertidumbre en la UE y podría redefinir la política interna y exterior del país. Análisis completo.

En un giro electoral que sacude el panorama político europeo, el candidato euroescéptico Karol Nawrocki ha sido elegido presidente de Polonia con una ajustada victoria. Este resultado, con una participación histórica, plantea serias interrogantes sobre el futuro de las relaciones de Polonia con la Unión Europea y su alineación geopolítica, especialmente dada su cercanía con la administración Trump.

Las elecciones presidenciales polacas del 2 de junio de 2025 han culminado con la victoria de Carol Nawrocki, un candidato respaldado por el partido Ley y Justicia (PiS). Nawrocki obtuvo el 50.89% de los votos, superando a su rival, Rafał Trzaskowski de la Coalición Cívica, quien consiguió el 49.11%. La diferencia entre ambos fue de poco más de 369.000 votos, en unas elecciones que registraron una participación histórica del 71.63%, la más alta en la historia reciente del país para unas presidenciales.

Este resultado no es solo un cambio de liderazgo en Polonia; representa un síntoma claro de una tendencia más amplia de fragmentación ideológica y el ascenso de movimientos nacional-conservadores dentro de la Unión Europea. La elección de Nawrocki es vista como la «primera victoria en la UE para un simpatizante explícito del presidente estadounidense Donald Trump» en 2025. La alineación de Nawrocki con Trump, con quien se reunió hace un mes , sugiere un posible realineamiento geopolítico que podría desafiar las dinámicas tradicionales dentro del bloque.

La victoria de Nawrocki, quien sucederá a Andrzej Duda, también del PiS, establece un escenario de «cohabitación» con el primer ministro pro-europeo, Donald Tusk. El presidente polaco posee un poder de veto significativo sobre las leyes, lo que podría complicar y potencialmente bloquear la agenda de reformas de Tusk, derivando en un estancamiento político. Esta situación podría generar fricciones continuas entre el ejecutivo y la presidencia, afectando la gobernabilidad del país.

Entre las propuestas clave de Nawrocki se encuentran un ambicioso aumento del gasto militar hasta el 5% del PIB, lo que lo convertiría en el país con el mayor gasto de la OTAN, y una fuerte expansión del ejército. Si bien el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, felicitó a Nawrocki y expresó su deseo de trabajar para fortalecer la alianza , este aumento drástico, combinado con la alineación de Nawrocki con Trump, podría interpretarse como un intento de Polonia de fortalecer su propia seguridad de manera más unilateral. Esto podría generar discusiones sobre la visión estratégica y la distribución de recursos dentro de la OTAN y la defensa europea.

En materia migratoria, Nawrocki rechaza el Pacto Migratorio de la UE, asociando la inmigración con la inseguridad y defendiendo un «patriotismo económico». Además, buscará blindar las reformas judiciales del PiS, denunciadas por la UE como contrarias al Estado de derecho, y promover referéndums contra directivas europeas como el Pacto Verde. Esta postura choca directamente con los valores y políticas de la UE, lo que podría acentuar las tensiones entre Varsovia y Bruselas. La mención de «nacionalismo, xenofobia y homofobia»  como características asociadas a su victoria sugiere que estas políticas no son solo económicas o migratorias, sino que tienen profundas implicaciones sociales y de derechos humanos dentro de Polonia, lo que podría llevar a un retroceso en ciertas libertades y a una mayor confrontación legal y política con Bruselas, afectando la imagen y la cohesión de la UE en su conjunto.

Las reacciones internacionales han sido variadas. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha llamado a Nawrocki a construir una Europa «fuerte» , mientras que líderes de la extrema derecha europea, como el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y la líder francesa Marine Le Pen, han celebrado la victoria como un triunfo contra la «oligarquía». Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, felicitó a Nawrocki, expresando «confianza» en la cooperación continua con Polonia dentro de la comunidad de paz, democracia y valores de la UE.

«La victoria de Nawrocki supondrá un retroceso en derechos y libertades dentro de Polonia y un catalizador de la ola reaccionaria a nivel continental, desafiando los pilares mismos de la llamada ‘democracia liberal europea’.» — Manu Pineda, Mundo Obrero

Salir de la versión móvil